DIMITRIS V. TRIANDAFILIDIS: PRÓLOGO AL LIBRO «DESDE EL PONTO HASTA EL INFIERNO DE STALIN», DE ALÉXANDROS N. DIONISIADIS

Prólogo al libro Desde el Ponto hasta el infierno de Stalin, de Aléxandros N. Dionisiadis, traducido del ruso al griego por el autor del prólogo.

Traducción del griego: Mario Domínguez Parra

Existe la historia con letras mayúsculas: la historia de los pueblos, de las sociedades, de las civilizaciones. Existe también la microhistoria, la historia de las gentes humildes, de los vecinos de al lado, la historia de los anónimos y los desconocidos. Es la historia cual pincelada en el gran lienzo, construido con sangre, sudor y lágrimas, con esfuerzo, con canciones alegres y luctuosas, con esperanzas y fracasos. Es la historia que cualquiera de nosotros podría haber vivido.

Un libro de esa factura es el que el lector ahora tiene en sus manos. No se trata de un texto que aspire a los laureles literarios. Tampoco establece nuevas técnicas de escritura. Se trata del testimonio de los suplicios que sufrió una gran parte del helenismo del Ponto durante desplazamientos y tribulaciones que resultaron eternos, dentro del remolino de grandes e imponentes acontecimientos que marcaron el atormentado siglo XX.

Desde la próspera Trebisonda hasta Kolima, sinónimo de infierno, el humilde ser humano (juguete en manos de Cleo, la musa de la historia) combate y se esfuerza por sobrevivir y prosperar.

El escritor, vástago de una familia donde confluyen antiguas sangres y poderosas tradiciones, nació en la Unión Soviética y ha pasado toda su vida allí. Creció, estudió, trabajó, formó una familia, tiene hijos, nietos y biznietos. Es carne de la carne de su siglo y un testigo ocular de acontecimientos que nuestros contemporáneos ignoran o que, sin duda, no desean conocer, porque entran en contradicción con obsesiones establecidas.

Aléxandros Dionisiadis es un apasionado narrador que, aunque, como él mismo confiesa, no concluyó sus estudios (es un humilde mecánico), consigue trasladar al lector imágenes, pensamientos, sentimientos, incluso olores de su atribulada vida.

Hijo de su época, ha vivido una vida rica en experiencias y lecciones y decidió, en su crepúsculo vital, dejar un texto, unas existencias, no solo para sus descendientes, sino para todos los que con sensibilidad arrostran los sufrimientos, los martirios y los testimonios.

Aléxandros Dionisiadis es una persona valiente, no por haber llevado a cabo algunos actos heroicos, sino porque, cuando su conciencia y su discernimiento chocaron frontalmente con la realidad, se dio cuenta de sus errores y cambió. Este cambio no fue fácil ni indoloro, sino todo lo contrario, pero tuvo el valor de llevarlo a cabo. Pocos pueden hacerlo.

En este mismo libro, el lector se encontrará con las tribulaciones de otra Odisea, no escrita, del helenismo del Ponto. Conocerá las injustas detenciones, las calamidades, los infortunios, las torturas, pero al mismo tiempo admirará la capacidad de supervivencia y de prosperar de estos hijos del antiguo Pueblo que aprendió a renacer de sus cenizas una y otra vez. Conocerá el sino de aquellos a los que la vida, por un capricho del destino, dispuso como eternos vagabundos y refugiados, incluso en su misma patria. Viajarán con él desde Trebisonda a Tiflis, en Georgia, a la Siberia oriental, a Moscú, a Kolima, pero también a los barrios «invisibles» donde se concentraban los repatriados y conocerá el segundo, más amargo, exilio.

Era joven cuando vio cómo detenían y exiliaban a su padre a los confines de este mundo, a Kolima. Después de un breve período de tiempo, siguió el exilio familiar a la Siberia oriental, el regreso a Moscú, la repentina y extraña muerte de su hermano y la nueva vida en la maquinaria del país, donde destacó. Y siguen las visitas a la madre patria, el reencuentro con los parientes perdidos, la amargura del que, otra vez, es refugiado. Páginas emocionantes, páginas confesionales, páginas de una verdad que debe conocerse.

El libro de Aléxandros Dionisiadis es la declaración de la verdad personal de un hombre humilde. Es la historia de su familia, la historia de su vida, la narración del griego que viajó durante toda su vida para regresar a su hogar. Compasivo con los otros, desengañado con el poder y las personas, Aléxandros Dionisiadis no guarda rencor a nadie y continúa hasta hoy en día viviendo, ofreciendo a manos llenas amor y compasión a quien los necesite.

Dimitris V. Triandafilidis
Invierno de 2017 – verano de 2018
Atenas – Metaxurguío

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