AGAZOKLÍS ASELIS – DOS POEMAS

Imagen de la cubierta del libro «Εωθινές Επιγνώσεις»: Paavo Pirttimaa

Traducción y nota bibliográfica: Mario Domínguez Parra

Composición

Palabras que perdieron su tornavoz
Cuya techumbre devino rotura
Cuyos colores el sepia ingirió al completo
Que no detienen ya el movimiento de los coches
Que no derogan la inmovilidad de las estatuas
Palabras muertas al nacer sometidas en su diccionario
Palabras desnudas por tu acatamiento
Palabras prendas abandonadas en el escaparate
De la temporada anterior
Que parecen harapos de sentido
En la muda octava

Αποσύνθεση

Λέξεις που χάσαν τον αντίλαλό τους
Που ΄γινε το υπόστεγό τους χάλασμα
Που όλα τα χρώματα κατάπιε η σέπια
Που δεν σταματούν πια την κίνηση των οχημάτων
Που δεν καταργούν την ακινησία των αγαλμάτων
Λέξεις θνησιγενείς υποταγμένες στο λεξικό τους
Λέξεις γυμνές απ΄ την αποδοχή σου
Λέξεις ενδύματα στη βιτρίνα αφημένα
Περασμένης σαιζόν
Να φαίνονται κουρέλια νοήματος
Στη βουβή διαπασών

 
Genealogía de las palabras

Hay palabras que se extravían
Del recinto del deseo
Y se pierden en los laberintos inmediatos
Otras las llevan puestas tus hijos
Cuelgan sobre ellos mal conjuntadas cual
Ropa que da de sí. A algunas más infortunadas
Los transeúntes las convierten en safari*
En tiempo insospechado y las clavan
Embalsamadas decorativamente
Cual alhajas en las paredes
Pero más temo las aguzadas por tu mente
Que acechan en los más fieles sombreados
Y que incursionan en mis tranquilos rebaños
Sin yo saber si son seducción o guillotina

*El mismo Aselis me informó sobre el hecho de que aquí utiliza una expresión creada por él mismo: “Τις κάνουνε σαφάρι”.

Γενεαλογία των λέξεων

Υπάρχουν λέξεις που παραστρατούν
Απ΄ της επιθυμίας τον περίβολο
Και χάνονται στους γύρω λαβυρίνθους
Άλλες πάλι τις φοράνε τα παιδιά σου
Κρέμονται πάνω τους παράταιρα σαν
Ξεχειλωμένα ρούχα. Κάποιες πιο άτυχες
Τις κάνουνε σαφάρι οι περαστικοί
Σε χρόνο ανύποπτο και τις καρφώνουνε
Βαλσαμωμένες σαν τιμαλφή
Διακοσμητικά στους τοίχους
Μα πιότερο φοβάμαι τις ακονισμένες απ΄ το νου σου
Που ενεδρεύουν στα πιο έμπιστα απόσκια
Κι επιδράμουν στις αμέριμνες αγέλες μου
Χωρίς να ξέρω αν είναι μαύλισμα ή λαιμητόμος.

*

Nota bibliográfica:

El poeta y traductor griego Agazoklís Aselis (Milea, Metsovo, 1963) llevó a cabo sus estudios en Atenas y en Viena (estudios de doctorado en la Facultad de Filosofía que concluyeron con su tesis doctoral en el ámbito de la Historia). Ha trabajado como investigador en la Academia de Ciencias de Viena; como lector en la Universidad de Viena, donde enseñó griego, literatura e historia de las ideas; y como profesor en el Viena International School, una institución anglófona. Desde 1997 da clase en enseñanzas medias en Grecia. Durante el período 1999-2003 organizó los Archivos Generales del Estado-Archivos de la Provincia de Tríkala.

Ha participado en congresos, tanto en Grecia como en otros países, relacionados con la ciencia y la educación. Fue miembro del Erstes Wiener Lesetheater. Ha colaborado en revistas literarias griegas. Hasta el curso pasado, trabajó durante nueve como profesor en la Escuela de Música de Tríkala. Actualmente, es director de un instituto de dicha ciudad.

Ha recibido varios premios del estado austríaco por sus traducciones al griego de literatura en lengua alemana (tradujo Juventud sin dios, de Ödön von Horváth y Rómulo el grande, de Friedrich Dürrenmatt).

Es autor de los siguientes libros de poemas: Noches en la pecera hecha añicos («Νύχτες στο θρυμματισμένο ενυδρείο», Μεταίχμιο, 2008), Conciencias matutinas («Εωθινές Επιγνώσεις», Πλανόδιον, 2011) y Sombras de incorpóreos («Σκιές Ασωμάτων», Λογεῐον, 2016). Algunos de sus poemas han sido traducidos al alemán.

GEORGE LE NONCE – POETA DOCTUS

Detalle de la cubierta de su libro Ὁ Ἐμονίδης

 

Traducción: Mario Domínguez Parra

Poeta doctus

Era de los poetas que leían poemas.

Antaño, en su biblioteca todo estaba clasificado
con un cuidado exasperante:
alineados los libros de poesía
antes que nada, según corriente o escuela
y en cada corriente, según el período histórico
y en cada período, en orden alfabético
y en cada letra, según el sexo;
si alguien pudiera leerle la mente
si alguien consiguiese descifrar
los laberínticos criterios del poeta
podría en pocos segundos ubicar
en los anaqueles de madera de su biblioteca
cualquier poema
de cualquier época.

Pero cuando escribía sus poemas
este primoroso orden le abandonaba,
el método se iba a paseo:
unas veces los versos se borraban de su mente
de repente cuando iba a registrar
las frases que creía que se habían
modelado claramente ante sus ojos
y otras poemas enteros eran escritos
sin su intervención y se preguntaba
si los escribió él o algún espectro
se encarnó imperceptible y completó
su escasa producción poética.

La mente no aguantó
mucho, además, no requiere mucho para errar.

Los libros de poesía se hallaban en el suelo
en caóticos montones, en pilas,
con páginas rasgadas y arrugadas
revolcándose, ensuciándose
entre deshechos
y él igualmente mugriento
leía una página acá un poema acullá
gritaba, ronroneaba
ni siquiera sabía de quién era cada verso,
escribía poemas sobre la enfermedad
austeramente, con rimas,
con metro estricto,
con versos isosilábicos
y con citas
de todos los poetas locos de la historia
malditos, exiliados y atroces.

Más tarde los ojos se le enturbiaban,
le ardía la cabeza
no por la fiebre
sino por los efectos secundarios de un obsoleto electrochoque,
sus miembros se quedaban congelados
como por largas duchas de agua fría supuestamente terapéuticas

Frío insoportable
y el mundo no tenía ritmo.

A pesar de todo esto, escribía.
Incluso con sofocación, escribía.
Con los ojos desorbitados
(como los de un perro que se retira
para evitar el golpe
en cuanto vas a acariciarlo)
escribía. Escribía algunos poemas
inconstantes, de obcecado ritmo.

En cualquier caso, las terapias
y los psicofármacos habían alterado
la química de su cerebro.
Por eso sus poemas ya eran
otros.

Porque se altera y la poesía
no es, por mucho que digan,
un exceso del corazón y del alma,
un bosquejo de la mente es la poesía
y de otro modo son los poemas
de la mente trastocada,
es otro
el poeta.

*

Poeta doctus

Ἦταν ἀπὸ τοὺς ποιητὲς ποὺ διάβαζαν ποιήματα.

Παληὰ στὴ βιβλιοθήκη του ἦσαν ὅλα ταξινομημένα
μὲ προσοχὴ ἐκνευριστική:
παραταγμένες οἱ ποιητικὲς συλλογὲς
πρῶτα πρῶτα κατὰ ρεῦμα ἢ σχολὴ
καὶ μέσα σὲ κάθε ρεῦμα, κατὰ ἱστορικὴ περίοδο
καὶ μέσα σὲ κάθε περίοδο, κατ᾽ ἀλφαβητικὴ σειρὰ
καὶ μέσα σὲ κάθε γράμμα, κατὰ φύλο˙
ἂν μποροῦσε κανεὶς νὰ διαβάσει τὸ μυαλό του,
ἂν κατάφερνε κανεὶς νὰ ἀποκρυπτογραφήσει
τὰ δαιδαλώδη κριτήρια τοῦ ποιητῆ
θὰ μποροῦσε σὲ λίγα δευτερόλεπτα νὰ ἐντοπίσει
στὰ ξύλινα ράφια τῆς βιβλιοθήκης του
ὁποιοδήποτε ποίημα
ὁποιασδήποτε ἐποχῆς.

Ἀλλὰ ὅταν ἔγραφε τὰ ποιήματά του
ἡ περίτεχνη αὐτὴ τάξη τὸν ἐγκατέλειπε,
ἡ μέθοδος πήγαινε περίπατο:
ἄλλοτε σβήνονταν οἱ στίχοι ἀπὸ τὸ νοῦ του
ξαφνικὰ μόλις πήγαινε νὰ καταγράψει
τὶς φράσεις ποὺ ξεκάθαρα νόμιζε
πὼς εἶχαν σχηματισθεῖ μπροστὰ στὰ μάτια του
κι ἄλλοτε γράφονταν ποιήματα ὁλόκληρα
χωρὶς τὴ συμμμετοχή του κι ἀναρωτιόταν
ἂν τἄγραψε αὐτὸς ἢ ἂν κάποιο φάντασμα
ὑλοποιήθηκε ἀνεπαισθήτως καὶ συμπλήρωσε
τὴν πενιχρή του ποιητικὴ παραγωγή.

Δὲν κράτησε πολὺ
δὲν θέλει πολὺ ἄλλωστε γιὰ νὰ γυρίσει ὁ νοῦς.

Οἱ ποιητικὲς συλλογὲς βρέθηκαν στὸ πάτωμα
σὲ ἄτακτες στοῖβες, σὲ σωρούς,
μὲ σελίδες σκισμένες καὶ τσαλακωμένες
μέσα σὲ ἀκαθαρσίες νὰ κυλιοῦνται
νὰ βρωμίζονται
κι αὐτὸς ἐξίσου ρυπαρὸς
διάβαζε μιὰ σελίδα ἀπὸ δῶ ἕνα ποίημα ἀπὸ κεῖ
κραύγαζε, γουργούριζε
δὲν ἤξερε κἂν τίνος ἦταν ὁ κάθε στίχος,
ἔγραφε ποιήματα τῆς ἀρρώστιας
αὐστηρά, μὲ ὁμοιοκαταληξίες,
μὲ μέτρο ἀπαρέγκλιτο,
μὲ στίχους ἰσοσύλλαβους
καὶ μὲ παραθέματα
ὅλων τῶν τρελλῶν ποιητῶν τῶν αἰώνων
τῶν καταραμένων, τῶν ἐξόριστων καὶ ἀποτρόπαιων.

Ὕστερα θόλωσαν τὰ μάτια του,
τὸ κεφάλι του ἔκαιγε
ὄχι ἀπὸ πυρετὸ
ἀλλὰ σὰν ἀπὸ παρενέργειες παρωχημένης ἠλεκτροσπασμοθεραπείας,
τὰ μέλη του ἔμεναν παγωμένα
σὰν ἀπὸ παρατεταμένες θεραπευτικὲς τάχα ψυχρολουσίες.

Ψῦχος ἀφόρητο
καὶ ὁ κόσμος δὲν εἶχε ρυθμό.

Παρ᾽ὅλα αὐτά, ἔγραφε.
Ἀκόμη καὶ σὲ καταστολή, ἔγραφε.
Μὲ τὰ μάτια διάπλατα
(σὰν σκύλου ποὺ ὀπισθοχωρεῖ
γιὰ ν᾽ ἀποφύγει τὸ χτύπημα
μόλις πᾶς νὰ τὸν χαϊδέψεις)
ἔγραφε. Κάτι ποιήματα ἀνερμάτιστα
μὲ ἐπίμονο ρυθμὸ ἔγραφε.

Οἱ θεραπεῖες καὶ τὰ ψυχοφάρμακα
εἶχαν ὁπωσδήποτε διαταράξει
τὴ χημεία τοῦ ἐγκεφάλου του.
Γι᾽αὐτὸ τὰ ποιήματά του ἦσαν πλέον
ἄλλα.

Διότι διαταράσσεται καὶ ἡ ποίηση
δὲν εἶναι, κι ἂς λένε,
τῆς καρδιᾶς καὶ τῆς ψυχῆς περίσσευμα,
τοῦ νοῦ εἶναι ἡ ποίηση σχεδίασμα
κι ἀλλιῶς εἶναι τὰ ποιήματα
τοῦ ἔκρυθμου νοῦ,
ἄλλος εἶναι
ὁ ποιητής.

 

ΝΟΤΑ BIBLIOGRÁFICA

El poeta griego George Le Nonce (Atenas, 1967) es autor de dos libros de poemas: Emonidis (Ὁ Ἐμονίδης, Μικρή Άρκτος, 2013, del que proviene este poema) y Naturaleza muerta (Νεκρή φύση, Bibliotheque, 2016). Este poema forma parte del primer libro, cuyo título, como el autor aclara en una nota, proviene del nombre de un personaje del poema «Témezos, antioqueño, 400 d.C.», de Kavafis.

Su blog, «las jetas de George Le Nonce»: https://georgelenonce.com/

YANNIS ANTIOJU – SUPLICANTE

SUPLICANTE

Como en un espejo veo la Idea de mí mismo
y me pregunto si es esto un espejo o un sueño profundo

Takis Papatsonis, Lourdes

suplicante del tiempo te extenuaste poeta:
atrayendo el leve gancho plúmbeo de la muerte
contando augurios de centurias que presagian juicios finales
disolviendo la oscuridad con tus lágrimas
alanceando el sol que amanece en el ceño fruncido de Dios

esperas ser liberado poeta
abriendo tus alas hacia los cielos
para asustarte en las constelaciones neblinosas
brillando muerte chillona y destituida
un enjambre de aves tus palabras en las cuencas de Sus ojos

*

ΙΚΕΤΗΣ

Ως εν εσόπτρω βλέπω Ιδέα του εαυτού μου
και διερωτώμαι, είναι έσοπτρο τούτο ή όνειρος βαθύς.

Τ. Κ. Παπατσώνης, Lourdes

ικέτης του χρόνου εξαντλήθηκες ποιητή:

έλκοντας του θανάτου τ’ αβαρή μολύβδινα αγκίστρια
αριθμώντας οιωνούς αιώνων που προμηνύουν συντέλειες
διαλύοντας το γνόφο με τα δάκρυα σου
λογχίζοντας τον ήλιο που ανατέλλει στα σμιχτά φρύδια του Θεού

να λευτερωθείς περιμένεις ποιητή

και τα φτερά σου ανοίγοντας στους ουρανούς
ν’ αλαφιαστείς στους νεφελοειδείς αστερισμούς
λάμποντας θάνατο φανταχτερό κι αποταγμένο
ένα σμάρι πουλιών οι λέξεις σου στις κόγχες των ματιών Του.

 

NOTA BIBLIOGRÁFICA

El poeta y traductor griego Yannis Antioju (Atenas, 1969) es autor de los siguientes poemarios: Piel de vela usada de una noche menor de edad (“Ανήλικης νυκτός παρίστιον δέρμα”, Γαβριηλίδης, 2003), Romeo and Juliet (Δέλεαρ, 2004), En la lengua de él (“Στη γλώσσα του”, Γαβριηλίδης, 2005), Curriculum Vitae (“Μελάνι”, 2006), Inhalaciones (“Εισπνοές”, Ίκαρος, 2009), Exhalaciones (“Εκπνοές”, Ίκαρος, 2014, al que pertenece este poema) y Disolución (“Διάλυσις”, Ίκαρος, 2017).

Sus traducciones son las siguientes: “Γράμματα γενεθλίων” (“Μελάνι”, 2005), traducción de Birthday Letters, de Ted Hughes; poemas de Anna Ajmátova; una antología de poetas estadounidenses suicidas, La musa atroz (“Η θηριώδης μούσα”, Μικρή Άρκτος, 2008), que incluye poemas de Vachel Lindsay, Hart Crane, Sara Teasdale, Sylvia Plath, Randall Jarrell, John Berryman y Ann Sexton; y una biografía de Anna Ajmátova escrita por Wolfgang Hässner.

En otoño de 2017 se publicará su traducción de The Waste Land, de T.S. Eliot.

Su página web se llama “Exploring Poetry” (http://yiannisantiochou.wixsite.com/poetry).