DIONISIOS SOLOMÓS – LOS LIBRES ASEDIADOS (VI)

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Traducción y nota: Mario Domínguez Parra

Con el rubio abril Amor tramó un baile
y natura halló su hora buena y bella
y en la hinchada umbría que encierra relentes y aromas
un trino intangible y desfallecido.
Agua límpida y dulce, agua bella
se derrama en el abismo fragante
y adquiere su aroma y su humedad deja,
y mostrando al sol íntegra la holgura de sus fuentes
corre allá, corre acullá y roncal se hace.
Y fuera la vida borbota en tierra, cielo, ola.
Pero en las aguas del lago, inerte y blanco,
inerte do otees, blanquísimo hasta el fondo
jugaba la mariposa con una parva sombra ignota
que había olido sus sueños en el lirio salvaje.
«Tenumbrátil* , mi bien, di, ¿qué viste anoche?»
«¡Noche henchida de prodigios, noche sembrada de hechizos!
Sin nada de tierra, cielo y mar que aventar,
ni tan siquiera la abeja cabe la florecilla,
en torno a algo sereno que se blanquea en el lago,
sola se implicó la luna anular;
¡y bella emerge niña investida de su luz!»

* La palabra «αλαφροΐσκιωτος», según el Nuevo diccionario griego-español de Aléxandros Magridis y Pedro Olalla, significa «que tiene capacidades extrasensoriales». He preferido crear un neologismo, aunando los vocablos «tenebroso» e «umbrátil», que se acerque al sentido del original y que tenga que ver con las dos palabras que lo integran.

KOSTAS DESPINIADIS – MANCHAS DE SANGRE

Traducción y nota: Mario Domínguez Parra

De madrugada me siento ante mi escritorio a traducir un texto del inglés. Me encuentro con la expresión: «red blotches of blood». No estoy seguro de la palabra «blotches». ¿Máculas, manchones o manchas? Cojo el diccionario y comienzo a buscar. Antes de encontrar la palabra, suena el teléfono. Miro el reloj. Son las dos de la madrugada. Lo descuelgo. Un amigo en cuidados intensivos. Mutilado. Conducía una moto. Cuelgo el teléfono conmocionado y como un rayo me viene a la mente una frase que leí en alguna parte. «La sangre siempre es una mancha, nunca una mácula». Añado mecánicamente a la traducción: red blotches of blood, rojas manchas de sangre -¿qué si no?- y me levanto compungido del escritorio.

Nota

Kostas Despiniadis (1978) dirige desde 2001 la revista y la editorial Πανοπτικόν. Como traductor y editor ha colaborado con muchas editoriales. Algunos de sus textos se han traducido al francés y al alemán.

Es autor de los libros Noches que olían a muerte (Νύχτες που μύριζαν θάνατο, Πανοπτικόν, 2010, del que proviene este texto, p. 14), Guerra y seguridad (Πόλεμος και ασφάλεια, Πανοπτικόν, 2008) y Franz Kafka. El anatomista del poder (Φραντς Κάφκα. Ο ανάτομος της εξουσίας, Πανοπτικόν, 2007)