H.D. – LA SABIA SAFO (FRAGMENTO)

Traducción y nota: Mario Domínguez Parra

I

«Pocos, pero todos rosas» es el dictado del poeta alejandrino, aunque me siento inclinada a no estar de acuerdo. Yo no llevaría rosas, ni siquiera el gran rayo de los lirios de color escarlata. Llevaría flores anaranjadas, florecimientos implacables hechos para seducir el sentido común cuando otros medios han fallado, puñal que centellea, fresco acero afilado: tras el corazón rojo, tras los lirios rojos, las apasionadas rosas están muertas.
«Pocos, pero todos rosas»—cierto que hay un matiz de color suntuoso (lo encontramos invariablemente), de violetas, de un purpúreo ladrido de tela, de prendas escarlata, de un teñido cierre de sandalia; del jacinto misterioso, exprimido y deteriorado; de las manchas sobre la tela, la carne y los pergaminos.
También está el dorado. ¿Se refería la poeta a una rosa dorada? Pero el dorado de la cabeza de una muchacha-niña, el oro del dobladillo de una prenda bordada, el extraño oro de la hierba marina o del pulso del prado no parecen evocar en nuestro pensamiento la visión de las rosas, fuerte en un jardín perfumado.
«Pocos, pero todos rosas». Pienso que, aunque las manchas son profundas en los almohadones rojos y escarlata, sobre la ardiente capa del amor, no es calor lo que buscamos en estos poemas, ni el fuego ni la luz del sol, ni el ardor en el sentido ordinario, difuso y confortable (ni es la luz, el día o el amanecer o la luz del crepúsculo), sino otro elemento que contiene todos éstos, magnéticos, vibrantes; ni el relámpago mientras cae de un nubarrón y, sin embargo, de alguna manera, relámpago: elemento blanco, inhumano, que contiene fuego y luz y calor, que, sin embargo, en su esencia difiere de todos éstos, como si la quebradiza media luna nos diera ardor, o de repente alguna espléndida estrella brillante se volviera templada en nuestra mano, como una joya, enviada por la amada.
Pienso en las palabras de Safo como estos colores, o más bien estados, que trascienden el color y que sin embargo contienen (como el calor intenso el compás del espectro) todos los colores. Y quizás el más obvio es este color rosa, que emerge hacia más suntuosas sombras escarlata, púrpura o púrpura fenicio. ¡Para la amante superficial—verdaderamente—rosas!
Sin embargo, no todas rosas—en absoluto rosas, ni siquiera capullos anaranjados, sino que al leer en mayor profundidad nos inclinamos a visualizar estas frases rotas y ritmos inconclusos como rocas—perfectas plataformas de roca y estratos de roca entre los que las flores, por azar, pueden crecer pero que perduran cuando los acérrimos capullos han perecido.
En absoluto rosas, sino una isla con innumerables, minúsculas, irregulares bahías y fiordos y pequeños estrechos entre los que el sol yace claro (fragmentos cortados de un perfecto espejo de iridiscente plata pulida o del bronce que refleja suntuosos matices) o se rompe, ola sobre ola, destructivas, apasionadas.
No rosas, sino una isla, un país, un continente, un planeta, un mundo de emoción que difiere enteramente de cualquier mundo de emoción contemporáneo imaginable; un mundo de emoción que sólo los más grandes de sus propios compatriotas podrían imaginar en el período más importante del encanto de ese país, los cuales le confesaron a ella más allá de su alcance, de su canción, no una mujer, ni siquiera una diosa, sino una canción o el espíritu de una canción.
Una canción, un espíritu, una estrella blanca que se mueve a través del cielo para marcar el final de una época o para presagiar una gloria en ciernes.

Nota

H.D. (Hilda Doolittle) nació en 1886 y murió en 1961. Perteneció al grupo de los modernistas (T.S. Eliot, Djuna Barnes, James Joyce, Ezra Pound, Mina Loy, Wyndham Lewis, Marianne Moore, e.e. cummings…). Fue poeta, novelista, dramaturga, traductora y ensayista.

Escribió varios libros de poemas: Sea Garden (1916), The God (1913-1917), Hymen (1921), Heliodora (1924), Red Roses for Bronze (1931), Vale Ave (1957). Este texto forma parte del libro Notes on Thought and Vision & The Wise Sappho, escrito en 1919 y editado por Anne Janowitz en City Light Books en 1982.

Escribió dos obras de teatro, Hyppolitus Temporizes (original aunque parcialmente basada en el Hipólito de Eurípides, 1927) e Ion (traducción libre de la obra de Eurípides, 1937); y varios libros autobiográficos: End to Torment, (sobre su relación con Ezra Pound, escrito según Rachel Blau Duplessis entre marzo y julio de 1958, utilizando el método ensayístico de escritura relacionado con el psicoanálisis, en un libro diario en el que anotaba recuerdos al azar, en el que situaciones pasadas y presentes se mezclaban), The Gift (libro finalizado en 1944, sobre los orígenes de su familia en Moravia y sus creencias religiosas místicas, cuya iglesia era conocida como Unitas Fratrum; se publicó completo por primera vez en 1998, editado por Jane Augustine), además de Tribute to Freud (H.D. estuvo bajo tratamiento de psicoanálisis con Freud, en 1933; ella concluyó el libro en 1959). Escribió también la novela autobiográfica HERmione.

Toda su obra está muy influida por la Grecia Clásica, y en ella en ocasiones el concepto de creación y traducción, o de traducción creativa, está muy presente («Translations 1915-1920» incluye fragmentos de Ifigenia en Áulide y de Hipólito, de Eurípides y de la Odisea de Homero).

Es también autora de dos grandes poemas largos: Trilogy y Helen in Egypt.

La editorial Igitur publicó Jardín junto al mar (tr. Alison Bartolo y Alfredo Martínez, 2001) y Helena en Egipto (tr. Alfredo Martínez, 2007). La editorial Lumen publicó Trilogía (tr. Natalia Carbajosa, 2008). En Seix Barral apareció El espejo y el brazalete (tr. Pilar Giralt Gorina, 1994), en Ediciones El Cobre Tributo a Freud (tr. Alejandro Palomas Pubill, 2004) y en Huerga y Fierro Editores Píntalo hoy: escenas de la vida del artista (tr. Esther Sánchez-Pardo González, 2002).

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Δικές μου μεταφράσεις. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s