KONSTANTINOS P. KAVAFIS – PARA QUE VENGAN

Aquí se puede escuchar el poema musicado por Azanasios Símoglu. Canta Sonia Zeodoridu.

Traducción: Mario Domínguez Parra

PARA QUE VENGAN –

Basta una vela.         Su luz tenue
mejor se adapta,          será más grata
cuando vengan las del Amor     cuando vengan las Sombras.

Basta una vela.               Que esta noche el cuarto
no tenga mucha luz.                 En el solaz sobre todo
y en el influjo,                     y con luz parva –
así en el solaz                         ensoñaré
para que vengan las del Amor        para que vengan las Sombras.

[1920]

ΓΙΑ ΝΑΡΘΟΥΝ –

Ἕνα κερί ἀρκεῖ.       Τό φῶς του τό ἀμυδρό
ἀρμόζει πιό καλά,       θἆναι πιό συμπαθές
σάν ἔρθουν τῆς Ἀγάπης,         σάν ἔρθουν ἡ Σκιές.

Ἕνα κερί ἀρκεῖ.           Ἡ κάμαρη ἀπόψι
νά μή ἔχει φῶς πολύ.             Μέσα στήν ρέμβην ὄλως
καί τήν ὑποβολή,            καί μέ τό λίγο φῶς –
μέσα στήν ρέμβην ἔτσι          θά ὁραματισθῶ
γιά νἄρθουν τῆς Ἀγάπης,           γιά νἄρθουν ἡ Σκιές.

[1920]

KOSTAS MAVRUDÍS – 9 AFORISMOS

Τraducción y nota de Mario Domínguez Parra:

El poeta, editor y ensayista griego Kostas Mavrudís (Tinos, 1948) edita, desde 1978, la importante revista literaria Το Δέντρo (El árbol). Es autor de libros de poemas como Lenguajes dos (Λόγοι Δύο, Aθήνα, 1973), Poesía (Ποίηση, Tραμ, 1978), El préstamo del tiempo (Το Δάνειο του Χρόνου, Κέδρος, 1989) y Cuatro estaciones (Τέσσερις Εποχές, Κέδρος, 2010).

Los aforismos aquí traducidos proceden de su libro Estenografía (Στενογραφία, Κέδρος, 2006).

Vicente Fernández González ha traducido dos de sus libros: El préstamo del tiempo (Miguel Gómez Ediciones, 2001) y Cuatro estaciones (Pre-Textos, 2015).

 

*

Te despiertas y de inmediato la pesadilla se deshace cuando te has abalanzado sobre el Álgebra, pero lo pagas con el precio de dirigirte una vez más hacia los sesenta.

*

El médico ya es más joven que yo, el policía más joven que yo, el profesor de mi hija más joven que yo: mi melancolía llega a su mayoría de edad.

*

Cada frase bella y valiosa en el entorno neogriego se parece a un infinitivo que se escucha en un mercado popular.

*

El entusiasmo proveniente de los combates atléticos victoriosos, los beneficios de las reivindicaciones nacionales, el aumento de sueldos y pensiones. Lo único público que puede sentir una satisfacción espontánea es la opinión pública.

*

Quizá la frase postrera y más concisa de mi papel, que murmuraré esquivo e inconsolable: «¿Y, entonces, eso fue todo?».

*

Apoyó una presencia débil e insegura para que se sostuviese en pie y ella, al final, caminó sobre las aguas.

 

(pp. 110-112)

*

La absoluta multiplicación de la carencia. Los infinitos «muertos» del muerto, el calendario perdido de una inmensa trabazón de las cosas.

(p. 116)

*

Un saco de arroz, la guía telefónica: millones de almas simples pensaron y concibieron más o menos así la igualdad absoluta y la exigencia del destino común.

*

Las hordas de taxis en la imagen ateniense se parecen a los continuos «que» de la sintaxis del griego moderno, que balbucea (también ella) un idioma desvencijado.

(p. 119)

 

MARÍA YAYANU – MELANIPI (NOVELA, FRAGMENTO)

Traducción y nota: Mario Domínguez Parra

La novelista y dramaturga griega María Yayanu nació en Atenas en 1978. Estudió Comunicaciones, Gestión Cultural y Filosofía del Arte. Escribe artículos sobre temas relacionados con el arte y la cultura, tanto en medios tradicionales como electrónicos.

Novelas: Melanipi (Μελανίππη, ΣΜΙΛΗ, 2012).

Libros de relatos: El viajero de Antes (Ο ταξιδιώτης του Άλλοτε, Κάκτος, 2006).

Obras de teatro: Fuera de sí (Εκτός Εαυτού, 2010).

 

*

Me entristece la mar perdida. Yo ya había nacido cuando aún existía. Esto quiere decir que podría haberla visto por lo menos una vez. Si un día me hubiese bañado en sus aguas, habría sido amante secreta de Poseidón, al cual veo en sueños desde pequeña. Cada nuevo año onírico me traía a Poseidón, un año mayor que yo más o menos, a mi cama. Lo conocí en sueños cuando era un bebé y le seguí la pista mientras crecía conmigo. Ahora él, que también tiene veinticinco años, viene por las noches, me baña y después me acaricia junto con Dionisos. Sin embargo, perdí la mar y junto con ella toda esperanza de desfloramiento simbólico. Ahora confío en que podré al menos estar en algún momento sobre ella, apoyar la oreja sobre la nueva avenida que la ha cubierto y escuchar a las nereidas de las profundidades agujerear con sus voces el asfalto. Son mis hermanas cegadas por los escombros, el mito silenciado y enterrado en el oculto vientre de la tierra, que sin embargo yo escucho con más fuerza que las bocinas y el bramido circundante de la velocidad.

 

(p. 78 de la novela original)

ANTONIS ANTONAKOS – CUATRO POEMAS


Traducción y nota: Mario Domínguez Parra

El poeta, narrador y ensayista griego Antonis Antonakos (Agrinio, 1972) estudió Matemáticas. Algunos de sus poemas y narraciones se han publicado en revistas y periódicos.

Libros de poemas: Materia vitalicia (Ισόβια ύλη), El acróbata del circo (Ο ακροβάτης του τσίρκου), Lunitas (Φεγγαράκια), París (Paris), Elogio de la paja (Μαλακίας εγκώμιον), Calamidades de Ekaterina (Εκατερίνης θεομηνίες), Mitología de muchachas anónimas (Η μυθολογία των ανώνυμων κοριτσιών, al que pertenecen estos poemas), El otoño del soldado (Το φθινόπωρο του στρατιώτη), La música de los campos (Η μουσική των αγρών).

Libros de cuentos: Amargas moras salvajes (Αγριοβατόμουρα πικρά).

Libros de ensayo: Alquimistas de repletos quehaceres (Αλχημιστές πλήρους απασχόλησης), Degeneración de la mácula lútea (Εκφυλισμός ώχρας κηλίδας).

https://dromos.wordpress.com/
http://antonisantonakos.com/index.html

Dejad sin reparar los badenes
y los baches de las calles.
Dejad las pistas de tierra
y los lugares escabrosos
sin asfalto.

Son nuestro único consuelo
cuando en autobús viajamos.

Son nuestro único consuelo sus pechos
cuando cogen el ritmo y empiezan a bailar.

Αφήστε άφτιαχτα τα σαμαράκια
και τις λακκούβες στους δρόμους.
Αφήστε τους χωματόδρομους
και τα κακοτράχαλα σημεία
δίχως πίσσα.

Είναι η μόνη μας παρηγοριά
όταν ταξιδεύουμε με λεωφορείο.

Είναι η μόνη μας παρηγοριά τα στήθια τους
όταν πιάνουν το ρυθμό κι αρχίζουν να χορεύουν.

*
Muchachas que durante años recorren
Grecia

Venden pasteles y mazapanes
en los transbordadores.
Y recuerdos en las islas.

Consiguen trabajo en las fronteras
y en el campo.

Doquiera que viajan
Grecia les mete mano.

Κορίτσια που ταξιδεύουν χρόνια
στην Ελλάδα.

Ψωνίζουν πάστες και αμυγδαλωτά
στα φέρυ-μπώτ.
Και σουβενίρ απ’ τα νησιά.

Πιάνουν δουλειά στα σύνορα
ή την επαρχία.

Όπου κι αν ταξιδεύουν
η Ελλάδα τις χουφτώνει.

*
No saben de ética las abejas
por eso liban así las flores.

Por eso mucho esperan
en los campos.

Δεν ξέρουν από ηθική οι μέλισσες
γι’ αυτό ρουφάνε έτσι τα λουλούδια.

Γι’ αυτό ξεροσταλιάζουν
μέσα στους αγρούς.

*

Cuando por la calle me cruzo con vosotras
antiguas compañeras de clase
mi mirada se dirige a vuestro pecho caído.

Hacinaron en los apartamentos
vuestras tiernas edades
os hicieron madres.

¡Ay! Antiguas compañeras de clase
flores marchitas en los búcaros.

Παλιές μου συμμαθήτριες
όταν σας συναντώ στο δρόμο
το μάτι μου πάει στο πεσμένο στήθος.

Τις τρυφερές σας ηλικίες
στριμόξανε στα διαμερίσματα
σας κάνανε μητέρες.

Αχ! Παλιές μου συμμαθήτριες
λουλούδια μαραμένα στ’ ανθοδοχεία.

 

JAZRA KHALEED – LA PRIMERA MUERTE DEL POETA JAZRA KHALEED

Traducción: Mario Domínguez Parra

LA PRIMERA MUERTE DEL POETA JAZRA KHALEED

Tendré el final de un inmigrante de Chechenia
Me hallaréis tirado en la basura
Con el cuello cortado y las manos frías
En la plaza dirán: Descanse en guerra
Y si en el fin del mundo se difunde mi palabra
regresaré un buen día cual pantera

Tendré el final de una meretriz de Senegal
Me hallaréis tirado en el patio interior
Con la bala de un poli en la cabeza
En la plaza dirán: Bienaventurados los beligerantes
Y si me endilgáis los pecados de los poetas
renaceré de nuevo de mis cenizas

Ο ΠΡΩΤΟΣ ΘΑΝΑΤΟΣ ΤΟΥ ΠΟΙΗΤΗ ΓΙΑΖΡΑ ΧΑΛΕΝΤ

Θα έχω το τέλος μετανάστη από την Τσετσενία
Θα με βρείτε πεταμένο στα σκουπίδια
Με το λαιμό κομμένο και τα χέρια κρύα
Στην πλατεία θα πουν: Αναπαύτηκε εν πολέμω
Κι αν διαδώσετε το λόγο μου στα πέρατα της γης
εγώ σαν πάνθηρας θα επιστρέψω μια ωραία πρωία

Θα έχω το τέλος πόρνης από τη Σενεγάλη
Θα με βρείτε πεταμένο στον ακάλυπτο
Με μια σφαίρα μπάτσου στο κεφάλι
Στην πλατεία θα πουν: Μακάριοι οι πολεμοποιοί
Κι αν μου φορτώσετε τις αμαρτίες των ποιητών
εγώ απ’ τις στάχτες τους θα γεννηθώ και πάλι

 

JARIS VLAVIANÓS – APRIL IS THE FUNNIEST MONTH

Traducción y nota: Mario Domínguez Parra

El poeta, narrador, ensayista y traductor griego Jaris Vlavianós (Roma, 1957) estudió Filosofía en la Universidad de Bristol y Teoría Política en la Universidad de Oxford. Su tesis Greece 1941-1949: From Resistance to Civil War fue publicada por la editorial McMillan en 1992. Es profesor de Historia y Teoría Política en The American College of Greece. Además, da clases de escritura creativa (poesía) en los ciclos de seminarios de la editorial Pataki.

Ha publicado once libros de poemas, entre ellos La superficie de las cosas (“Η επιφάνεια των πραγμάτων”, 2006), Vacaciones en la realidad (“Διακοπές στην πραγματικότητα”, 2009), Sonetos de la desdicha (“Σονέτα της συμφοράς”, 2011) e Historia de la filosofía occidental en 100 haikús (“H ιστορία της δυτικής φιλοσοφίας σε 100 χαϊκού”, 2011); los libros de ensayo El otro lugar (“Ο άλλος τόπος” (1994), ¿A quién atañe la poesía? (“Ποιον αφορά η ποίηση;”, 2007) y, junto con Jristos Jrisópulos, El doble sueño de la escritura (“Το διπλό όνειρο της γραφής”, 2010); y la antología humorística “Britannica” (2004). Es autor, además, de la novela La sangre agua (“Το αίμα νερό”, 2014).

Ha traducido a grandes poetas como Walt Whitman (Selección de poemas, “Επιλογή ποιημάτων”, 1986), Εzra Pound (Hugh Selwyn Mauberley, “Χιου Σέλγουιν Μώμπερλυ”, 1987, Fragmentos y esbozos de los Cantares CX-CXX, “Αποσπάσματα και σχεδιάσματα των Κάντος CΧ-CXX”, 1991), T.S. Eliot (Cuatro cuartetos, “Τέσσερα κουαρτέτα”, 2012), Wallace Stevens (“Adagia”, 1993, Trece maneras de mirar un mirlo y otros poemas, “Δεκατρείς τρόποι να κοιτάς ένα κοτσύφι και άλλα ποιήματα”, 2007), e.e. cummings (“33x3x33”, 2004), John Ashbery (Autorretrato en espejo convexo, “Αυτοπροσωπογραφία σε κυρτό κάτοπτρο”, 1995), Michael Longley (El pulpo de Homero, “Το χταπόδι του Ομήρου”, 2008), Anne Carson (Conferencias breves, “Λίγα λόγια”, 2013), William Blake (El matrimonio del Cielo y del Infierno, “Oι γάμοι του Ουρανού και της Κόλασης”, 1997, que le valió la candidatura al Premio Nacional de Traducción) y Zbigniew Herbert (El alma del señor Cogito y otros poemas, “Η ψυχή του κ. Cogito και άλλα ποιήματα”, 2001).

 

APRIL IS THE FUNNIEST MONTH

Y la conversación comienza
siempre con quién, cuándo, por qué.
¿Pero tiene sentido moralizar retroactivamente
cuando el sol se ha perdido tras las montañas
y el circo se halla ya en la ciudad vecina
y lo único que ha quedado en la nuestra
son las huellas de la gran carpa en la hierba?
Podríamos, claro, fingir
que el payaso aún está aquí, entre nosotros,
que nos otea con su triste mirada
y que repite despacio cada una de nuestras frases
en su propia lengua ininteligible.
Pero, ¿qué ganaríamos con un fuego cruzado,
ahora que por supuesto ninguno de los dos
podemos distinguir claramente el objetivo?
Cada año, por esta época, me das la misma noticia
(obviamente para herirme):
«¿No te enteraste? ¡Fenece la poesía, murió!»
y yo con frecuencia respondo:
«Νo fui al funeral.
Me quedé en casa y lo vi por la tele».
Sin embargo, ninguno de nosotros piensa lo que dice.
El pavo real se perdió hace años
entre los densos arbustos de la pasión,
pero nosotros nunca lo anhelamos.
Y bien que hicimos,
porque ni yo soy Stanley
ni por supuesto tú eres Livingstone,
y el tanque con los patitos
no es por supuesto el lago Tanganica.
Por tanto, acojamos a la Primavera
que con porfía asedia nuestro jardín
sin más indirectas ni suspiros,
llenando cada uno el búcaro
con las flores que ama.
Violetas, crisantemos, jacintos,
rosas amarillas, rojas, azules.
¿Qué más da?
Abril es de veras el mes más gracioso.

 
APRIL IS THE FUNNIEST MONTH

Και η συζήτηση αρχίζει
πάντοτε με το ποιος, πότε, γιατί.
Αλλά έχει νόημα να ηθικολογεί κανείς αναδρομικά
όταν ο ήλιος έχει χαθεί πίσω απ’ τα βουνά,
και το τσίρκο βρίσκεται ήδη στη διπλανή πόλη
και το μόνο που έχει απομείνει στη δική μας
είναι τα ίχνη της μεγάλης σκηνής πάνω στο γρασίδι;
Θα μπορούσαμε βέβαια να προσποιηθούμε
ότι ο κλόουν είναι ακόμη εδώ, ανάμεσά μας,
μας κοιτά με το θλιμμένο του βλέμμα
και επαναλαμβάνει αργά κάθε μας πρόταση
στη δική του, ακατανόητη γλώσσα.
Τι θα κερδίζαμε όμως από άλλη μία ανταλλαγή πυρών,
τώρα μάλιστα που κανείς από τους δυο μας
δεν μπορεί να διακρίνει καθαρά τον στόχο;
Κάθε χρόνο, τέτοια εποχή, μου ανακοινώνεις το ίδιο νέο
(προφανώς για να με πληγώσεις):
«Δεν το έμαθες; Πάει η ποίηση, πέθανε!»
κι εγώ ως συνήθως απαντώ:
«Δεν πήγα στην κηδεία.
Έμεινα σπίτι και την είδα από την τηλεόραση».
Ωστόσο κανείς από τους μας δεν εννοεί όσα λέει.
Το παγώνι χάθηκε πριν από χρόνια
στους πυκνούς θάμνους του πάθους,
αλλά εμείς δεν το αναζητήσαμε ποτέ.
Και καλά κάναμε
γιατί ούτε εγώ είμαι ο Στάνλεϋ,
ούτε εσύ φυσικά ο Λίβινγκστον,
και η δεξαμενή με τα παπάκια
δεν είναι βέβαια η λίμνη Τανγκανίκα.
Επομένως ας υποδεχθούμε την Άνοιξη
που πολιορκεί επίμονα τον κήπο μας
χωρίς άλλα υπονοούμενα κι αναστεναγμούς,
γεμίζοντας ο καθένας το ανθοδοχείο
με τα λουλούδια που αγαπάει.
Βιολέτες, χρυσάνθεμα, ζουμπούλια,
κίτρινα, κόκκινα, μπλε τριαντάφυλλα.
Τι σημασία έχει;
Ο Απρίλης είναι όντως ο πιο αστείος μήνας.