STEPHEN ELLIS – DOS POEMAS

Stephen Ellis 
 
Traducción y nota bio-bibliográfica: Mario Domínguez Parra
 
 
 
Scarecrow
 
Weather is
between “self”
 
and “star”
maybe at
 
the level of
my waist.
 
The muzzy
area around
 
my groin
is perpetual
 
rain. Since
my feet are
 
in heaven,
my droplets
 
gravitate
away from
 
earth, slide
down my
 
pale legs
and pool up
 
under my
toes, so that
 
I am walking
on water.
 
The earth is
dry, and forms
 
by gravity
that gathers
 
the light
reflected from
 
my wet feet
about it,
 
my intellect
with its
 
dirt, where
there, things
 
that can
grow, grow.
 
 
Espantapájaros
 
El tiempo está
entre «ser»
 
y «estrella»
quizás al
 
nivel de
mi cintura.
 
La parte opaca 
en torno a
 
mi ingle
es lluvia
 
perpetua. Ya
que mis pies
 
están en el cielo,
mis gotitas
 
gravitan
lejos de la
 
tierra, resbalan
por mis
 
pálidas piernas  
y desembocan
 
bajo mis
dedos, así que
 
camino
sobre agua.
 
La tierra está
seca, y forma
 
por la gravedad
que reúne
 
la luz
que reflejan
 
mis pies mojados,
que la circundan,
 
mi intelecto
con su
 
mugre, donde
las cosas
 
que pueden
crecer, crecen.
 
 
Privilege
 
Position on
the planet (44.26
 
north latitude,
same as
 
Bucharest
and one degree
 
either way, from
Milano and Nice).
 
But where
among movements of
 
stars, star systems,
planets? Where
 
on the sexual
calendar, where
 
in the overall
quantification of
 
acts, where
in the fire necessary
 
to burn out the core
of flag consciousness?
 
The People are
wearing big coats
 
against the cold,
or that “position”
 
in anything seems
frozen and saved
 
for “later,” typically
we’ll take care of
 
your hunger
after we’ve eaten.
 
Sparks are light,
buffeted about by
 
wood smoke, who
in adventure are
 
brief. Stars
stay somehow
 
in the sky, but
sparks cum pale
 
ash is always
drawn to earth.
 
It is a gravid
act, to smear them
 
(with oil) on
your own repentant
 
face. (Blackberry
juice will always
 
look good, smeared
across white
 
buttocks or on
the hind of a blank
 
sheet of paper.
(Faces soaked with
 
invisible semen:
Guilt is something
 
that can be seen
only in the force of
 
its compulsions come
elsewhere. To
 
derive satisfaction
from the pitiless
 
spark of sex, is to
find strength in
 
the vagarey of
instant heat among
 
the frieze of
a city’s recent
 
trash, and the silk
carcasses of
 
patented
predators whose
 
policy is to find
the scorch behind
 
pale dusk and dawn,
and stick our common
 
hopelessness with
the shiv that carves
 
the form of
our singularity,
 
owed to the permission
that lets
 
others contrive
their viral gods
 
within the flesh of
our selfless possession.
 
Privilegio
 
Posición sobre
el planeta (44.26″
 
latitud norte,
igual que
 
Bucarest
y un grado
 
a ambos lados, desde
Milán y Niza).
 
¿Pero dónde
entre movimientos de
 
estrellas, sistemas solares,
planetas? ¿Dónde
 
en el calendario
sexual, dónde
 
en el conteo
total de
 
actos, dónde
en el fuego necesario
 
para extinguir el núcleo
de conciencia banderiza?
 
El Pueblo lleva
grandes abrigos
 
para el frío,
o esa «posición»
 
en cualquier cosa parece
congelada y guardada
 
para «más tarde», para variar
nos ocuparemos de
 
tu hambre después de
que hayamos comido.
 
Las chispas son luz,
que el humo de la madera
 
esparce, que en
la aventura son
 
breves. Las estrellas
resisten de algún modo
 
en el cielo, pero
las chispas se corren pálidas
 
la ceniza está siempre
atada a la tierra.  
 
Es un acto
grávido untarlas
 
(con aceite) sobre
tu propio rostro
 
contrito. (El jugo
de moras siempre
 
tendrá buen aspecto,
untado sobre blancas
 
nalgas o sobre
la trasera de una
 
hoja en blanco.
(Rostros que chorrean
 
semen invisible:
La culpa es algo
 
que puede verse
sólo en la fuerza de
 
sus compulsiones, que
afluyen en otro sitio.
 
Obtener satisfacción
de la inmisericorde
 
chispa del sexo
es hallar fuerza en
 
el capricho del
calor instantáneo entre
 
el friso de
la basura reciente
 
de una ciudad, y
las carcasas de seda de
 
predadores
patentados cuya
 
política es hallar
la quemadura tras
 
el pálido crepúsculo
y el alba, y clavar
 
nuestra común angustia con
la faca que talla
 
la forma de
nuestra singularidad,
 
deudora del permiso
que deja
 
que otros ideen
sus dioses virales
 
en la carne de
nuestra posesión sin ser.
 

Nota bio-bibliográfica

El poeta Stephen Ellis (1950, http://proposia.blogspot.com/) es autor de los libros The Long and Short of It (Spuyten Duyvil, 1999), Interface (Jensen/Daniels, 1999), White Gravity (PNY/MEB, 1999), A Natural History of Suchness (Auguste Press, 2001) y Opulence (Theenk Books, 2010). Desde 1992 hasta 1996 co-editó 26 números de la revista :that: y desde entonces ha sido director de publicaciones en Oasis Press. Ellis publicó estos poemas en su blog, en noviembre de 2010. Vive en la pequeña ciudad de Montpelier, en el estado de Vermont (44 grados, 15 minutos, latitud norte), EE.UU., donde caen muchos copos de nieve en invierno, hay muchas montañas, muchos árboles y muchas mujeres hermosas, y donde la temperatura (del aire y de algunas de las mujeres) oscila periódicamente entre -35º C y 35º C. La moral, en relación con esto, está normalmente más alta que la registrada elevación geológica de 160 metros. Declaración de intenciones: para la poiesis, el queso fuerte es una obligación.

YANNIS LIVADÁS – OCULTACIÓN DESPÓTICA Y CRÍTICA / Η ΔΕΣΠΟΤΙΚΗ ΑΠΟΣΙΩΠΗΣΗ ΚΑΙ ΚΡΙΤΙΚΗ

Traducción y nota preliminar: Mario Domínguez Parra

Por lo que leo en este texto del poeta, narrador, ensayista y traductor griego Yannis Livadás (1969), hay temas que para cierta parte de la crítica literaria griega son sacrosantos. Uno de ellos es la llamada Generación de los 30, que incluye a poetas bastante conocidos en el ámbito hispanohablante como Seferis, Ritsos y Elytis. Buena parte de la obra del primero y del tercero ha sido traducida (por Vicente Fernández González y Cristián Carandell, respectivamente, entre otros muchos). En cuanto a Ritsos, una pequeña parte de su pantagruélica obra literaria ha sido también traducida (últimamente por Selma Ancira).
 
El problema surge, verbigracia, cuando Livadás decide escribir un ensayo sobre esa generación en el que no se dedica a adorar sin ambages a los poetas mencionados (y a los otros que pertenecen a ella, cuyos nombres incluyo en una nota a pie de página) como si fuesen iconos en el Monte Athos (y la alusión al conjunto de monasterios no es inocente, porque no parece haber poetas mujeres en esa generación). Se produce entonces la ocultación.
 

Ocultación despótica y crítica

«La poesía de la generación de los 30[1], la relación estadounidense-europea y la poesía de nuestros días». Un ensayo de cinco mil palabras, prolijo, resaltado además de manera harto obvia en la portada de la publicación que lo acoge. Su temática, más que oportuna; su tesis, probada hasta la extenuación. Las páginas (171-184) que lo alojan, especialmente coloreadas para enfatizar su presencia.

A pesar de todo esto, el señor Nikos Vatópulos, en un artículo suyo en el periódico Καθημερινή, del 1 de febrero de 2014, se orientó selectivamente a través de la presentación de todos los aspectos y de las temáticas que aparecen en el último número de la revista literaria «Κουκούτσι», excepto del ensayo antes mencionado.

Que nos liemos con lo relacionado con la deontología, puesto que hablamos de un fenómeno griego, resultará más que ridículo. La deontología está ausente desde hace mucho tiempo; por eso, todos los que investigamos o anhelamos el estímulo del país y de su educación buscamos algo importante ya sólo con el microscopio.

Poco me interesa quién es el señor Vatópulos y qué trabajo se ha encargado de hacer (¿?); tampoco quiero enfrentarme fundamentalmente con él porque, ya que no me interesa la persona en concreto, tampoco me interesa su mentalidad. De cualquier manera, sin embargo, sin motivo para lamentarme (ya que el postulado y el significante del ensayo que apareció en la revista en cuestión tiene importancia sólo como registro dentro del tiempo literario y sin duda no aspiraba al beneplácito o a la búsqueda de aliados, lo cual por otra parte se convierte en algo inconcebible a causa de la naturaleza del texto mismo, por ahora), me refiero a la estruendosa ocultación que sufrió este texto, a pesar de que cuando cualquiera lo lee, si se dispone de la impavidez y de la osadía para atravesar los remolinos a manera de excusa que han creado los chiringuitos literarios de Atenas y alrededores, se percibe directa e inmediatamente a qué se debe esta ocultación. Tenemos por tanto que ver con un nuevo tipo de escritura periodística relacionado con el arte o, pongamos que es así, de periodismo, aquél en el que el dogmatismo intransigente y la ocultación se consideran fenómenos lógicos, convenientes, aunque también, principalmente, necesarios.

Exactamente lo mismo ha ocurrido, de nuevo, con los «Dos ensayos con la poesía» («Κουκούτσι», número 4, 2011), mientras que lo mismo se repetirá también con los ensayos o con otros textos análogos que se espera que algunas personas sensatas vayan a publicar, con mi firma, en un futuro inmediato.

No hay razón para añadir cualquier otra cosa. La ética y la clase intelectual de la Grecia contemporánea (la de ellos) es patente; el nuevo grupo de poder de la reacción y de la vileza es parte de la realidad griega contemporánea, expresivamente constituido y legible.

Yannis Livadás

París, 3 de febrero de 2014


[1] Yorgos Seferis, Odysseas Elytis, Yannis Ritsos, Andreas Embirikos, Zeódoros Doros, Nikitas Rantos, Nikiforos Vretakos, Nikos Engonópulos, Nikos Gatsos.

 

Γιάννης Λειβαδάς: Η δεσποτική αποσιώπηση και κριτική 

«Η ποίηση της γενιάς του ‘30, η αμερικανο-ευρωπαϊκή συνάρτηση και η ποίηση των ημερών μας». Ένα δοκίμιο πέντε χιλιάδων λέξεων, εκτενές, εμφανέστατα υπογραμμισμένο ακόμη και στο εξώφυλλο του εντύπου όπου φιλοξενείται. Η θεματική του, παραπάνω από επί επίκαιρη, η θέση του έως ακίδας τεκμηριωμένη. Η σελίδες (171 έως 184) που το φιλοξενούν, ειδικά επιχρωματισμένες για να τονίσουν την παρουσία του.

Παρόλα αυτά, ο κ. Νίκος Βατόπουλος σε άρθρο του στην «Καθημερινή» της 1ης Φεβρουαρίου του 2014, οδηγήθηκε, επιλεκτικά, στην παρουσίαση όλων των πτυχών και των θεματικών που παρουσιάζονται στο τελευταίο τεύχος της λογοτεχνικής επιθεώρησης «Κουκούτσι», πλην του παραπάνω δοκιμίου.

Να καταπιαστούμε στα περί δεοντολογίας, εφόσον μιλάμε για ελληνικό φαινόμενο, θα αποβεί παραπάνω από φαιδρό. Η δεοντολογία είναι εξαφανισμένη από πολύν καιρό, γι’ αυτό και όσοι μελετάμε ή αποζητούμε την αναπτέρωση του τόπου και της παιδείας του, ψάχνουμε πια για κάτι σημαντικό μόνον με το μικροσκόπιο.

Λίγο με ενδιαφέρει ποιος είναι ο κ. Βατόπουλος και ποια δουλειά έχει αναλάβει να κάνει (;), μήτε και καταφέρομαι, ουσιαστικά, εναντίον του, γιατί όσο δεν με ενδιαφέρει το ίδιο το άτομο, δεν με ενδιαφέρει και η νοοτροπία του. Οπωσδήποτε όμως, δίχως να διαμαρτύρομαι, (εφόσον το αίτημα και το σημαίνον του δοκιμίου που εμφανίστηκε στο εν λόγω έντυπο έχει σημασία μόνον ως καταγραφή εντός λογοτεχνικού χρόνου και σαφέστατα δεν αποσκοπούσε σε επιδοκιμασία ή αναζήτηση συμμάχων, αυτό εξάλλου καθίσταται εκ φύσεως του ιδίου του κειμένου αδιανόητο, επί της παρούσης), αναφέρομαι στην εκκωφαντική αποσιώπηση που υπέστη ετούτο το κείμενο, παρότι όταν το διαβάσει κανείς, διαθέτοντας την ψυχραιμία και την τόλμη να περάσει μέσα από τις προσχηματικές δίνες που έχουν δημιουργήσει τα λογοτεχνικά παραμάγαζα Αθηνών και περιχώρων, αντιλαμβάνεται ευθύς αμέσως προς τι η αποσιώπηση ετούτη. Έχομε λοιπόν να κάνουμε με ένα νέο είδος καλλιτεχνικής αρθρογραφίας ή, έστω, δημοσιογραφίας, εκείνο όπου ο σκληροπυρηνικός δογματισμός και η αποσιώπηση θεωρούνται φαινόμενα λογικά, ενδεδειγμένα αλλά και, κατά κύριο λόγο, πρέποντα.

Το ίδιο ακριβώς έχει συμβεί, ξανά, με τα «Δύο Δοκίμια Για Ποίηση» (Κουκούτσι, 4ο τεύχος, 2011), καθώς το ίδιο θα επαναληφθεί και με τα δοκίμια ή άλλα ανάλογα κείμενα που πρόκειται να δημοσιεύσουν στο άμεσο μέλλον, κάποιοι συνετοί άνθρωποι, με την υπογραφή μου.

Λόγος να συμπληρώσω οτιδήποτε άλλο, δεν υπάρχει. Η ηθική και η διανοούμενη τάξη της σύγχρονης Ελλάδας (τους), είναι παρούσα, το νέο κατεστημένο της αντίδρασης και της αθλιότητας είναι μέρος σύγχρονης ελληνικής πραγματικότητας, λεκτικά συγκροτημένο και ευανάγνωστο.

Γιάννης Λειβαδάς

Παρίσι 3 Φεβρουαρίου 2014

VICENTE FERNÁNDEZ GONZÁLEZ TRADUCE A NASOS VAYENÁS

 
 

Nasos Vayenás, Odas bárbaras (Βάρβαρες ωδές, 1992)

Traducción de Vicente Fernández González (aquí se puede leer su currículum, que incluye dos Premios Nacionales de Traducción: por sus traducciones Seis noches en la Acrópolis, la única novela de Yorgos Seferis, y Verbos para la rosa: esbozo de poética, de Zanasis Jatsópulos).

 
 
II
 
Al borde de lo real estoy de nuevo
a cuarenta kilómetros de Récimno
con los tobillos en el mar de Libia.
Dando vueltas
 
entre rocas vaporosas
que trituran el sol con inclemencia.
Te toco el pelo que teje
la blanca oscuridad
 
del día. (Las anémonas,
serias objeciones sucesivas
a la eternidad, una y otra vez
son rechazadas).
 
Toco tu pecho, que goza
del mar. Tu cuerpo
oscuro es parte inseparable
de lo cierto.
 
II Νά με πάλι στήν ἄκρη τῆς πραγματικότητας / σαράντα χιλιόμετρα ἔξω ἀπό τό Ρέθυμνο / μέ τούς ἀστράγαλους στό Λιβυκό. / Στριφογυρίζω // ἀνάμεσα σέ βράχια πού ἀχνίζουν / ἀλέθοντας ἀλύπητα τόν ἥλιο. / Ἀγγίζω τά μαλλιά σου πού ὑφαίνουν / τό λευκό σκοτάδι // τῆς μέρας. (Οἱ ἀνεμῶνες / βαθειές ἐνστάσεις ἀλλεπάληλλες / τῆς αἰωνιότητας ἀπορρίπτονται / κάθετόσο). // Ἀγγίζω τό στῆθος σου πού νέμεται / τή θάλασσα. Τό σκοτεινό / σῶμα σου ἀποτελεῖ ἀναπόσπαστο / τμῆμα τῆς ἀλήθειας.
 
 
V
 
Invierno. Nieva amaneceres gélidos.
Sin afeitar, sombrío, profundizo en el blanco.
Por lo demás, la primavera tiende
de noche sus trampas en secreto.
 
Significados a la deriva sin palabras
deambulan por el aire sin cesar.
Menguan mis manos. Menguan más y más.
Vuelven al cuerpo del niño
 
que fui. Mientras, tu cálido cuerpo se desplaza
lentamente hacia un tiempo más allá de la memoria,
blanquísimo. Imposible retenerlo
en mi pasado.
 
V Χειμώνας. Χιονίζει παγωμένες αὐγές. / Ἀξύριστος, σκοτεινός ἐμβαθύνω στό ἄσπρο. / Κατά τά ἄλλα τή νύχτα ἡ ἄνοιξη κρυφά / στήνει τίς παγίδες της. // Ἀδέσποτα νοήματα δίχως λέξεις / περιφέρονται ἀδιάκοπα στόν ἀέρα. / Τά χέρια μου μικραίνουν. Μικραίνουν ὁλοένα. / Ἐπιστρέφουν στό παιδικό μου // σῶμα. Καθώς τό σῶμα σου ζεστό μετακινεῖται / ἀργά πρός ἕνα χρόνο ἔξω ἀπό τή μνήμη / ὁλόλευκο. Ἀδυνατῶ νά τό συγκρατήσω / στό παρελθόν μου.
 
 
XIV
 
Pensar significa pensar la muerte
cuando los árboles silabean la palabra abril.
¿Hay algo que amar que no haya amado?
Busco las frases
 
que combinen con este atardecer
de frívolos colores que no mueren.
Todo acaba en un insulso naranja
que cubre el negro.
 
Que cubre la nada. Pensar
a cada rato las palabras humo,
averno, estalactita, catapulta,
fatalidad, helada.
 
XIV Σκέφτομαι σημαίνει σκέφτομαι τόν θάνατο / ὅταν τά δέντρα συλλαβίζουν τή λέξη Ἀπρίλης. / ῾Υπάρχει κάτι ν᾽ἀγαπήσω πού δέν ἀγάπησα; / Ψάχνω γιά τίς φράσεις // πού ταιριάζουν σέ τοῦτο τό ἀπόγευμα / μέ τά ἐπιπόλαια χρώματα πού δέν ξεψυχοῦνε. / Τελειώνουν ὅλα σ᾽ ἕνα ἀνόητο πορτοκαλί / πού σκεπάζει τό μαῦρo. // Πού σκεπάζει τό τίποτα. Σκέφτομαι / κάθε τόσο τίς λέξεις αἰθάλη / ἔρεβος, σταλακτίτης, καταπακτή / παγετός, εἱμαρμένη.
 
 

Nasos Vayenás nació en Drama en 1945. En los años de estudiante de bachillerato en Atenas muestra aptitudes para el fútbol; llega a jugar en primera división con el Eznicós de El Pireo, y es convocado a la selección nacional juvenil. Prevalece finalmente su vocación literaria. Estudió Filología en la Universidad de Atenas, amplió estudios en las universidades de Roma La Sapienza, Essex y Birmingham, y se doctoró en 1979 en la Universidad de Cambridge con una tesis sobre la poética y la poesía de Yorgos Seferis. De vuelta en Grecia, enseña en la Universidad de Creta durante más de una década. Desde 1992 es catedrático de Teoría de la Literatura y Crítica Literaria en la Universidad de Atenas. Es autor de  varios volúmenes de estudios y ensayos; en 1995 ganó el Premio Nacional de Ensayo por Ειρωνική γλώσσα [Lengua irónica]. Publica su primer libro de poesía —Πεδίον Ἄρεως [Campo de Marte]— en 1974, el año de la caída de la dictadura de los coroneles. Con su décimo poemario —Στέφανος [Corona]— gana en 2005 el Premio Nacional de Poesía de Grecia. Odas bárbaras (Málaga, Miguel Gómez Ediciones, en prensa) es el primer libro de Nasos Vayenás traducido al castellano.

 

KONSTANTINOS P. KAVAFIS – TRES POEMAS

 
Traducción: Mario Domínguez Parra
 
CHE FECE… IL GRAN RIFIUTO
 
Para algunas personas un día llega
en que el gran Sí o el gran No tienen
que decir. De inmediato se revela quién tiene
listo en sí el Sí, y al decirlo más allá 
 
va hacia su honor y certidumbre.
El negador no abjura. Si de nuevo le preguntasen, 
otra vez diría no. Pero le abate
durante toda su vida aquel no—el aceptable.
 
[1901]
 
CHE FECE… IL GRAN RIFIUTO
 
Σέ μερικούς ἀνθρώπους ἔρχεται μιά μέρα
πού πρέπει τό μεγάλο Ναί ἤ το μεγάλο τό Ὄχι
νά ποῦνε. Φανερώνεται ἀμέσως ὅποιος τὄχει
ἕτοιμο μέσα του τό Ναί, καί λέγοντάς το πέρα
 
πηγαίνει στήν τιμή καί στήν πεποίθησί του.
Ὁ αρνηθείς δέν μετανοιώνει. Ἄν ρωτιοῦνταν πάλι,
ὄχι θά ξαναέλεγε. Κι ὅμως τόν καταβάλλει
ἐκεῖνο τ’ ὄχι — τό σωστό — είς ὅλην τήν ζωή του.
 
[1901]
 
ARAÑA
 
En un cuarto vacío y pequeño, de cuatro paredes sencillas 
y cubiertas de verdísimas telas,
una bella araña se prende y al rojo vivo arde;
y en cada una de sus llamas se enardece
una voluptuosa dolencia, una voluptuosa violencia.
 
En la pequeña habitación, que brilla expectante
por la potente luz de la araña,
no es en absoluto una luz normal la que aparece.
No está hecho para cuerpos cobardes
el placer de esta calentura
 
[1914]
 
ΠΟΛΥΕΛΑΙΟΣ
 
Σέ καμάρη ἄδεια καί μικρή , τέσσαρες τοῖχοι μὀνοι,
καί σκεπασμένοι μέ ὁλοπράσινα πανιά,
καίει ἕνας πολυέλαιος ὡραῖος καί κορώνει·
καί μές στή φλόγα του τήν καθεμιά πυρώνει
μιά λάγνη πάθησις, μιά λάγνη ὁρμή.
 
Μές στήν μικρή τήν κάμαρη, πού λάμπει ἀναμένη
ἀπό τοῦ πολυελαίου τήν δυνατή φωτιά,
διόλου συνεισθισμένο φῶς δέν εἶν’ αὐτό πού βγαίνει.
Γι’ ἄτολμα σώματα δέν εἶναι καμωμένη
αὐτῆς τῆς ζέστης ἡ ἡδονή.
 
[1914]
 
MAR DE LA MAÑANA
 
Quedarme aquí. Ver también algo de naturaleza.
Del mar de la mañana y del cielo radiante
Los brillantes violetas y la ribera amarilla; bello
todo y en gran medida iluminado. 
 
Quedarme aquí. Y reírme por ver aquí
(lo vi en verdad un instante la primera vez); 
esto y no mis fantasías, 
mis recuerdos, los ídolos del deseo.
 
[1915] 
 
ΘΑΛΑΣΣΑ ΤΟΥ ΠΡΩΪΟΥ
 
Ἐδώ ἄς σταθῶ. Κι ἄς δῶ κ’ ἐγώ τήν φύσι λίγο.
Θάλλασσας τοῦ πρωιοῦ κι ἀνέφελου οὐρανοῦ
λαμπρά μαβιά, καί κίτρινη ὄχθη· ὅλα
ὡραία καί μεγάλα φωτισμένα.
 
Ἐδώ ἄς σταθῶ. Κι ἄς γελασθώ πώς βλέπω αὐτά
(τά εἶδ’ ἀλήθεια μιά στιγμή σάν πρωτοστάθηκα)·
κι ὄχι κ’ ἐδώ τές φαντασίες μου,
τές ἀναμνήσεις μου, τά ἰνδάλματα τῆς ἡδονῆς.
 
[1915]
 
 

NANCY EIMERS – SOBRE “REYEZUELO APARICIÓN”, DE MAUREEN ALSOP

Cita

Traducción y notas: Mario Domínguez Parra

Louise Glück escribe en un ensayo: «lo no dicho, para mí, ejerce gran poder. A menudo desearía que un poema entero pudiera elaborarse con este vocabulario». Quizás esto es un poco como desear, sentada en una silla plegable en el patio, que una estrella distante se reconstituya en el parterre. No creo que Glück sugiera que nuestra poesía debería aspirar al silencio perfecto. Sin embargo, ¿y si el lenguaje pudiera llevarse de alguna manera a la conversación por medio del silencio? ¿Y si pudiera yuxtaponerse con él? ¿Y si el lenguaje pudiera ofrecer su versión de lo que Glück admira como elipsis. . .lo no dicho. . . la sugerencia. . .? No puedo evitar recurrir yo misma a las elipsis como manera más conveniente de llegar a Reyezuelo aparición, el impresionante primer libro de Maureen Alsop. Son éstos poemas poseídos ora por una destacable inteligencia ora por la delicada, uniforme oblicuidad del encaje –pueden incluso denominarse meditaciones disyuntivas– que promulga una conversación misteriosa y elíptica entre el lenguaje y lo que permanece no dicho.

Elipsis, de elleipsis, dejar fuera, sí; quedarse corta, fallar, no.

O, ahora poco frecuente: elipse. (Koestler: se mostraba el movimiento de los cometas en elipses muy vermiformes o en parábolas). Sí. Un poema de Alsop recorre una órbita en huso, que nos lleva muy lejos, que nos acerca.

En realidad, mi ejemplar del ensayo de Glück del que acabo de citar («Trastorno, Duda, Silencio») (1) tiene un trozo de papel colocado entre dos de las páginas. El trozo de papel es una fotocopia en color de un collage que Alsop estaba elaborando y que me había enviado, puesto que habíamos entablado correspondencia en relación con el collage. En la página hay un caballo, un remiendo áureo, un matasellos, algunas palabras, un mapa o diagrama, una firma borrosa. Si sostengo el papel para que las palabras queden a la derecha, hacia arriba, el caballo queda de pie sobre el techo. Las palabras, como sea que sostenga el papel, están al revés. Cuando sostengo el papel frente a un espejo, se lee «Londres» y «París» y «Billete de ida» y «Los coches parten del Gran Hotel». Es delicioso, y sirve de elocuente marcador para la poesía de Alsop. En Reyezuelo aparición, los caballos aparecen y reaparecen. No son exactamente símbolos; implican cosas: confrontación, pasión, fuga. En algunos poemas hay olas, distantes costas en otros; ¿pueden encontrarse? Las palomas desaparecen, los pájaros cantan con la garganta o enmudecen. Los paisajes de Alsop son interiores, extraños—pienso en Wordsworth cuando describe «el viaje a través de extraños mares de pensamiento, solo» de Sir Isaac Newton. El personaje de «Espectro George» viaja fuera de su cuerpo—

El alma que se derrama, siendo
de hecho rasgada, como pez en el pico de un cormorán—
 

Una mujer con una máscara de lobo viaja hacia su nonagésimo quinto año de vida «cuando penetré / un sueño que me completaría». Incluso las palabras «galopan hacia fuera» y no pueden asirse. Hay llegada y hay éxodo, y «Quién sabe por qué / a una la abandonan en la otra orilla».

Adoro la voz de viejo mundo de Alsop y su estética de nuevo mundo: incluso su voz, parece, tiene la naturaleza del collage. Hay algo casi arcaico –tan remoto y cortés– en su expresión, y sin embargo la sintaxis es totalmente moderna, incluso posmoderna, como lo son sus saltos a través de la narración, sus fragmentaciones, sus auto-preguntas. Hay un momento delicioso, curioso, en «Hábito de ruiseñor», que me hace sentir como si estuviera mirando dentro de una de las cajas de Joseph Cornell (2)—un artista del que Alsop está, cosa que no sorprende, enamorada:

que hay una pequeña ventana a lo largo de mi pecho,
dentro permanece un león. Una mujer arrima su garganta
a su hirsuta melena. Él le ha mostrado
sus dientes curvos.
 

Siendo un arte tan delicado el que Alsop promulga, hay algo nervudo y poco sentimental en sus percepciones. Si este volumen tuviera una pequeña ventana por la que mirar, su corazón adentro se llenaría de estrellas, algo un tanto terrorífico y terriblemente hermoso.

Notas

La poeta Nancy Eimers (Chicago, 1954) es la autora de los libros Oz (Carnegie Mellon, 2011), A Grammar to Waking (Carnegie Mellon, 2006), No Moon (Purdue University Press, que obtuvo el Verna Emery Prize de 1997), Destroying Angel (Wesleyan University Press of New England, 1991). Stars too Small to Receive Us: Poems (University of Houston, 1988) y Woman with a Mango (Indiana University, 1979). Sus poemas han aparecido en antologías y revistas como The Extraordinary Tide: New Poetry By American Women, Best American Poetry 1996, Poets of the New Century, The New Bread Loaf Anthology of Contemporary American Poetry, Paris Review, TriQuarterly, Field y Poetry Northwest. Imparte cursos de escritura creativa en Western Michigan University.

Maureen Alsop, Reyezuelo aparición (Apparition Wren), traducción y notas de Mario Domínguez Parra, introducción de Nancy Eimers, Santa Cruz de Tenerife, Ediciones Idea, 2011.

(1) El ensayo original de la poeta y ensayista Louise Glück (New York, 1943), «Disruption, Hesitation, Silence», se puede leer aquí.

(2) Artista estadounidense, que nació en 1903 y murió en 1972. Para ver una muestra de sus famosas cajas, vid. http://www.josephcornellbox.com/.

WENCESLAO MALDONADO SOBRE TRADUCCIÓN

(1) ¿Qué importancia tuvieron, en su formación como escritor, las traducciones de obras de otras lenguas y ámbitos culturales?

Escribo en forma permanente desde los catorce años, cuando cursaba el segundo año de la escuela media en el seminario menor de los salesianos de Buenos Aires, tiempo en que comencé mis estudios de latín y griego. Estas lenguas y sus respectivas literaturas han sido la influencia más determinante en mi formación como escritor, sin duda, mayor aún que la literatura en lengua española en general, y más específicamente la literatura de mi país Argentina.

Creo que es fácil rastrear estas huellas grecolatinas a lo largo de mis publicaciones, comenzando por Dioses del deseo antiguo (1994) en donde cito explícitamente a Ovidio y digo inspirarme plásticamente en Sandro Botticelli, ya que viví y estudié en Italia y pasé un tiempo en Florencia, admirando su obra en la Galería de los Oficios. Tal vez la obra que refleje mejor mi reformulación de los mitos sea Si cortarle la cabeza a la Gorgona (1997), cuya versión inglesa, trabajo de Donny Smith, se presentara en Massachusetts (2005) y Buenos Aires (2012). La Proctomaquia o El cantar de los culos. Poema épico-paródico de Aristón de Mitilene (Versión y notas de Horacio Argüello) (2008) es una de mis obras más difundidas en los últimos tiempos, un falso texto alejandrino que intenta crítica con humor. No hace mucho apareció mi novela Las Vigilias de Príapo (2012), esfuerzo imaginativo por continuar la historia trunca del Satyricón de Petronio. Algunas otras obras, en esta línea del mundo greco-latino, tuvieron una publicación fragmentaria como El mar y la hoguera (2011) sobre el llanto de Aquiles por Patroclo, y Mi reino será el mar (2012) en tres partes dedicadas a Poseidón, el Minotauro y Hades respectivamente.

Pero además, mi vida y mis estudios en Italia, desde 1962, me llevaron a tomar contacto con escritores de la época, que tuvieron un impacto decisivo en mi manera, sobre todo, de ver el mundo contemporáneo en cuanto a narrativa, periodismo y crítica cultural, y es el caso de Pasolini en primer término, con otros como Carlo Cassola, que estaba de moda en esos tiempos, y muy especialmente también, Ítalo Svevo y, por su capacidad de reunir sentido crítico y cultura popular, Ítalo Calvino. Como mis primeros años italianos fueron en Turín, en donde había todavía un recuerdo del final trágico de Pavese, a los veintidós años me sumergí en su mundo poético y narrativo, y creo que fue el arranque de mi escritura sistemática, con la idea de que lo mío era la literatura y debía reflejar mi vida con sus alternativas. Iba a ser escritor.

Mi traslado a Roma en 1965, significó, sobre todo, mi contacto con los grandes herméticos, Ungaretti, Quasimodo y Montale, y un giro decisivo para lo que yo podía entender como poesía. Tuve la suerte de conocer personalmente a Ungaretti a fines de 1965; el hecho, de por sí insignificante, ya que había una gran avalancha de gente que no me permitió acercarme a darle la mano, para mí fue algo así como una hipnosis poética. De hecho, el autor que más cito en mis libros de poemas es, precisamente Ungaretti, que me dio la idea de un estilo de síntesis dramática en el poema.

Entre 1990 y 1993 viví en Sicilia, y tanto el paisaje siciliano, los rastros de su cultura griega y normanda, como sus grandes escritores, fueron el clima de esta nueva etapa de mi vida que aún continúa. De hecho, la mayoría de mis publicaciones las hice a mi regreso forzado a la Argentina en 1993. Fue el tiempo de volver con calma a la lectura de Pirandello, refrescar mis recuerdos de treinta años atrás con Il Gattopardo de Tomasi de Lampedusa, prestar atención a las polémicas provocadas por las reflexiones de Leonardo Sciscia sobre el espíritu siciliano y dedicarme, con toda la posible atención, al estudio más intenso de La Divina Comedia, que me llevó, ya en la Argentina a organizar cursos especiales sobre Dante y a escribir una serie de ensayos, El encanto de la oscuridad. Pero lo más importante fue retomar mi viejo libro de la edición de los Oscar de Mondadori con la poesía completa de Salvatore Quasimodo y con él, ir recorriendo la geografía de sus poemas, desde Tíndari, para contemplar las Islas Eolias. “¡Éste quiero ser!” me dije, en la unión profunda entre contemplación del paisaje y traducción contemporánea de las raíces ancestrales que plantaron los griegos…

Y aquí estoy, intentando.

(2) ¿Qué traducciones recuerda como las que más contribuyeron a crear su propio estilo?

Más que hablar de traducciones, tengo que mencionar a dos profesores que, en mis años de seminario, me enseñaron a traducir textos y amar a sus autores; antes que nada del latín: CARLOS RAFAEL DOMÍNGUEZ, el mejor profesor de mi vida, debo reconocerlo, que me hizo gustar y admirar a Horacio, Virgilio y Ovidio. Y para el griego: ANTONIO CARPANO, que con su sensibilidad para la poesía también en castellano, me lanzó a los recitados y lecturas públicas que hago hasta el día de hoy.

Y en cuanto a escritores italianos, fueron parte de mi formación de escritor y profesor, y me resultaron posteriormente útiles para el uso en mis clases, las traducciones de Ediciones Librerías Fausto de un gran animador de la cultura, como fue HORACIO ARMANI a quien en los años 90 pude hacer una larga entrevista para un periódico local; también los trabajos de traducción de mi profesor de literatura italiana contemporánea en la UCA LEOPOLDO DI LEO, y del siempre recordado amigo, que me dio una mano en varias traducciones que yo mismo hice al italiano, ANTONIO ALIBERTI. Y una traducción de Ediciones Lohlé de La Divina Comedia de los años de la universidad, que todavía sigo utilizando en talleres y cursos diría que con devoción, es la de mi profesor ÁNGEL BATTISTESSA a quien siempre recordaré con gran afecto y agradecimiento.

Estos profesores, con sus traducciones, pero sobre todo por el amor que supieron trasmitirme por los textos y el mundo de sus autores, son los que me ayudaron a ser el que fui y el que soy. Lo confieso con orgullo y emoción.

WENCESLAO MALDONADO

Buenos Aires, enero de 2014.

Nota bio-bibliográfica (extraída de su página web)

WENCESLAO MALDONADO nació en Buenos Aires en 1940. Estudió teología en la UPS (Roma) y letras en la UCA (Buenos Aires) y en la Università degli Studi (Trieste). Se jubiló como docente de griego clásico y literatura italiana. Publicó once libros de poesía: La estación necesaria (Biblos, 1990), El hombre herido (Alicia Gallegos Editora, 1994), Tierra intranquila (A. Gallegos, 1994), Dioses del deseo antiguo (Libretas del Rojas, 1995; 2° premio Concurso “Centenario”, Sociedad Italiana XX Setiembre, 1994), Si cortarle la cabeza a la Gorgona (Último Reino, 1997; 1er. premio XIX Encuentro Patagónico de Escritores, Pto. Madryn, 1996), Ceremonial de una familia oscura (Elefante en el bazar, 1997; finalista concurso “Ramón Plaza”, 1996). En los últimos años fueron editadas las libretas Paraíso desechado y Paternidad de sombra (Epifanía, 2006) y Manual de Osos Prácticos (Simposio, 2008). Sus últimos trabajo son una libreta despedida de la actividad docente: Zureo (Epifanía, 2008) y La Proctomaquia o el Cantar de los Culos (Editorial Simposio, 2008).

Ganó el Primer Premio “Iniciación en Prosa”, bienio 1992-1993, de la Secretaría de Cultura de la Nación, por el libro de cuentos Arquitectura Gótica (Tridente, 1999). En 2004 apareció su segundo libro de narrativa, Fronteras (Epifanía).
En teatro fue finalista del Concurso de Teatro Breve “Fray Mocho 1997” con la obra La historia del cliptodonte (estreno noviembre 1997) e integró el grupo ZEUS TEATRO, con Marcelo Gamarra y dirigido por Sergio Chiocca, que presentó en varias temporadas entre 1998 y 2000 La Musa de los muchachos, presentación irreverente de poemas eróticos griegos, con dramatización del mismo Maldonado.
En la página web de AYESHALIBROS se encuentran Entre Afrodita y Eros. Deseo, amor y sexo en la poesía de Grecia (Antología anotada) y La “Proctomaquia” o el Cantar de los Culos (Poema épico paródico, EDITORIAL SIMPOSIO, 2008). En 2010 presentó “EROS Y OTROS DESEOS” (Las miradas de Eros / Los libros del Simposio).
Después del cuadernillo Hexagrama, inspirado en I Ching (Pavadit@ 2011), durante el año 2012 aparecieron cuatro publicaciones de poesía: Requiem de Guerra (Epifanía) y Diálogo de Pájaros (Epifanía), Hay un amor que espera y que no olvida (Simposio) y la versión bilingüe de Si Cortarle la Cabeza a la Gorgona / If cutting off the head of the Gorgon, traducción de Donny Smith (Vela al Viento). Finalmente, a estos libros de poemas se sumó la novela Las Vigilias de Príapo (Simposio).

© del cuestionario: José Aníbal Campos

JOSÉ ANÍBAL CAMPOS TRADUCE A ANDREAS NEESER (II)

 Andreas Neeser

Dos poemas de Andreas Neeser

Andreas Neeser (1964) es poeta, narrador, dramaturgo y ensayista. Ha publicado, entre otros, los poemarios Lichtwuchs (2013), Schichtungen (2006) y Gras wächst nach innen (2004), así como las novelas Fliegen, bis es schneit (2012) y Schattensprünge (1995). Es también el autor de los libros de cuentos Unsicherer Grund (2010) y Tote Winkel (2003). 

Los poemas aquí presentados han sido tomados de su nuevo poemario, Lichtwuchs (2013), escrito íntegramente durante una estancia del autor en la Casa de los Escritores de Blumenhalde, a orillas del lago de Zúrich. 

 

Ensayos sobre el lenguaje

I

Las palabras genuinas

echan raíces

en el pecho.

 

II

La madera

en el invierno

es crepitar de una frase.

 

III

Hablamos con las manos, con las branquias

el ojo del pez

habla por su silencio.

 

IV

La sintaxis del aliento

se lee mejor

sobre la nieve.

 

Versuche zur Sprache

I

Die wahreren Wörter

schlagen Wurzeln

ins Herz.

 

II

Holz

ist im Winter

ein knisternder Satz.

 

III

Wir reden mit Händen und Kiemen

das Fischaug

spricht Bände am Grund.

 

IV

Die Syntax des Atems

ist leichter zu lesen

auf Schnee.      

 

Dos deseos

 

Despertar alguna vez

con una membrana, para nadar,

y otra vez estar arriba

siendo un ala

en la tormenta

 

 

Zwei Wünsche

 

Einmal erwachen

mit Schwimmhaut, und

einmal da oben

so stehen, ganz Flügel

im Sturm.