JAZRA KHALEED – MUERTE DE UN TRABAJADOR

 
Traducción y nota bio-bibliográfica: Mario Domínguez Parra
 
MUERTE DE UN TRABAJADOR
 
Se escoñan con su sombra y cuecen su odio en cazuelas de barro
Son personas, un palmo más cerca de la verdad
Tienen hinchado el vientre y aguzada la mirada
De mañana cocean como perros, de noche se esparcen como agujas
Tienden en el suelo sus pellejos
Devoran sus manos sobre las mesas
Hacinan sus desdichas
Se miden centímetro a centímetro
Después se olvidan
Conservan un alfabeto bajo sus almohadas
para que no los halle la muerte
 
En mi pecho buscan balas
Hallan una, tocan las campanas
Hallan dos, se parten de risa
Hallan tres, me señalan con la lengua
Mi cuerpo deshacen diríase que buscan calor
Como cristales rotos reúnen desde abajo mis pasos
¡Ah, son tantos! ¡Ah, son tantas!
¡No puedo siquiera verlos!
¡No puedo siquiera escucharlos!
 
Bienaventurada la mujer cuyos labios rajó el frío
Porque ella nos dirá cómo nace un beso
Bienaventurado el hombre que trabaja en la ingeniería naval
Porque él nos legará los mares
Porque le contará cuentos a las marejadas
Bienaventurado el que no carga maletas
Porque nos cogerá de la mano
Bienaventurado el que se cayó porque se tropezó con los cordones
El que se enjuga las lágrimas en las guaguas
El que se cortó un dedo en una máquina
Porque ellos nos traerán agua y vino
Bienaventurada la panadera, bienaventurada la cocinera
Porque ellas alimentarán a nuestros hijos
Bienaventurada la modista, bienaventurada la costurera
Porque darán calor a nuestros cuerpos
Bienaventurado el ladrón, bienaventurado el atracador
Porque ellos compartirán justamente el tiempo
Bienaventurada la mujer que comete faltas de ortografía
Porque ella inventará la nueva gramática
Bienaventurada la poeta que lee a Vallejo
Porque ella convertirá nuestra palabra en alientos
 
Mírame, me tropecé de nuevo entre el gentío
Me estrujé los puños por la muerte de un trabajador
 
[Poemas sumergidos en gasolina]
 
 
Ο ΘΑΝΑΤΟΣ ΕΝΟΣ ΕΡΓΑΤΗ
 
Σκουντουφλάνε στον ίσκιο τους και βράζουνε τον πόνο τους σε τσουκάλια
Είναι άνθρωποι, μια πιθαμή κοντύτεροι απ’ την αλήθεια
Έχουν πρησμένη την κοιλιά και τροχισμένο το βλέμμα
Το πρωί κλωτσάνε σα σκυλιά, το βράδυ σκορπίζουν σαν βελόνες
Στρώνουν χάμω τα πετσιά τους
Τρώνε τα χέρια τους στα τραπέζια
Οι συμφορές τους στοιβάζονται
Μετρούνται πόντο-πόντο
Ύστερα λησμονούνται
Ένα αλφαβητάρι κρατάνε κάτω από το μαξιλάρι τους
για να μην τους βρει ο θάνατος
 
Στο στήθος μου ψάχνουνε για σφαίρες
Βρίσκουν μία, χτυπάνε τις καμπάνες
Βρίσκουν δύο, λύνονται στα γέλια
Βρίσκουν τρεις, με σημαδεύουν με τη γλώσσα
Το σώμα μου ξηλώνουν λες και ψάχνουν για ζεστασιά
Σαν σπασμένα γυαλιά μαζεύουν από κάτω τα βήματά μου
Αχ, είναι τόσοι πολλοί! Αχ, είναι τόσες πολλές!
Δεν μπορώ καν να τους δω!
Δεν μπορώ καν να τους ακούσω!
 
Μακάρια η γυναίκα που τα χείλη της έσκασε το κρύο
Γιατί αυτή θα μας πει πώς γεννιέται ένα φιλί
Μακάριος ο άντρας που δουλεύει στα ναυπηγεία
Γιατί αυτός θα μας κληροδοτήσει τις θάλασσες
Γιατί αυτός θα πει παραμύθια στις τρικυμίες
Μακάριος αυτός που δεν κουβαλάει βαλίτσες
Γιατί αυτός θα μας κρατήσει απ’ το χέρι
Μακάριος αυτός που έπεσε γιατί πάτησε τα κορδόνια του
Αυτός που σκουπίζει τα δάκρυά του στα λεωφορεία
Αυτός που έκοψε ένα δάκτυλο στη μηχανή
Γιατί αυτοί θα μας φέρουν νερό και κρασί
Μακάρια η φουρνάρισσα, μακάρια η μαγείρισσα
Γιατί αυτές θα ταΐσουν τα παιδιά μας
Μακάρια η μοδίστρα, μακάρια η ράφτρα
Γιατί αυτές θα ζεστάνουν τα κορμιά μας
Μακάριος ο κλέφτης, μακάριος ο ληστής
Γιατί αυτοί θα μοιράσουν δίκαια τον χρόνο
Μακάρια η γυναίκα που κάνει ορθογραφικά λάθη
Γιατί αυτή θα επινοήσει τη νέα γραμματική
Μακάρια η ποιήτρια που διαβάζει Vallejo
Γιατί αυτή θα κάνει τα λόγια μας ανάσες
 
Κοίτα με, σκόνταψα ξανά ανάμεσα σε ανθρώπους
Έστυψα τις γροθιές μου στο θάνατο ενός εργάτη
 
[Ποιήματα βουτηγμένα στη βενζίνα]
 
 
NOTA BIO-BIBLIOGRÁFICA
 
Jazra Khaleed nació en 1979 en Grozni, Chechenia. Vive en el centro de Atenas y escribe poesía en griego. Publica sobre todo en forma de «samizdat» y en la red.
 
Edita la revista literaria «ΤΕΦΛΟΝ», en la que publica poemas, traducciones y ensayos.
 
Sus poemas han sido traducidos a más de diez lenguas (pinchad sobre su nombre para acceder a su blog, que incluye los enlaces a estas traducciones) y han sido publicados en prestigiosas revistas de todo el mundo.
 
Es el co-propietario y editor de Τοποβόρος, una pequeña editorial radicada en el barrio ateniense de Exarjia.
 

MARIO DOMÍNGUEZ PARRA – NIKOS KAZANTZAKIS: ALMAS ROTAS («ΣΠΑΣΜΕΝΕΣ ΨΥΧΕΣ»)

El escritor griego Nikos Kazantzakis (1883-1957) escribió su primera novela, Almas rotas, en París (ciudad a la que se trasladó para realizar estudios de doctorado, tras haber estudiado Derecho en Atenas), durante el primer semestre de 1908. Se publicó en la revista ateniense Νουμάς (Numás) entre 1909 y 1910, en 24 entregas. No se volvió a publicar en vida del autor. Tuvo que esperar hasta 2007[1], año que marcó el cincuentenario de su fallecimiento, para ser publicada en forma de libro, por primera vez, en Ediciones Kazantzaki, que se ocupa de la publicación de toda su obra y de la de Eleni Kazantzaki. El que fuera fundador de esta editorial, el doctor Pátroklos Stavru, desgrana toda esta información en su prólogo y también escribe sobre la influencia de la obra de Friedrich Nietzsche en esta novela del escritor griego. De hecho, Kazantzakis escribió su tesis doctoral sobre el filósofo alemán (cuya tercera edición publicó la mencionada editorial en 2006): Friedrich Nietzsche y la Filosofía del Derecho y del Estado (escrita, como la novela, en 1908, y publicada al año siguiente en Iraklio, Creta). Vaguelis Azanasópulos, en la introducción a la novela (p. 26), afirma que la escritura de la novela ayudó a Kazantzakis a concluir la escritura de su tesis doctoral.

Kazantzakis se erige en renovador de la «dimotikí»[2] desde el comienzo de su obra literaria (poemas, novelas, obras de teatro, ensayos, artículos periodísticos, libros de viaje, una historia de la literatura rusa; traducciones de Dante, Goethe, Homero,…). Uno de sus rasgos estilísticos más característicos, que suponen un desafío apasionante para su traducción, es la creación de compuestos, que dotan a ese neologismo en cada caso de un significado amplio y especial. Este rasgo, que aparece en todo su esplendor en su poema La Odisea (continuación del poema homérico que consta de 33.333 versos), está presente desde el comienzo de su obra literaria. En una época en que proseguían en Grecia los debates sobre la lengua griega, Kazantzakis se decidió a renovarla literariamente, tocando además una serie de temas que le acarrearían en el futuro enormes problemas en su país, al punto que los doce últimos años de su vida los pasaría en el extranjero.

La novela está ambientada en París, pero con el recuerdo geográfico y cultural griego desde la primera analogía: el cementerio de Montparnasse y los iconos bizantinos. Unos estudiantes griegos se reúnen el 25 de marzo[3] en dicho cementerio para depositar coronas de flores en la tumba de Adamandios Koraís (Esmirna, 1748 – París, 1833), filólogo griego, representante de la llamada «Ilustración neogriega», cuya obra contribuye de forma definitiva a sentar las bases lingüísticas del nuevo estado helénico, tras sacudirse el yugo del Imperio Otomano[4]. Fue un gran defensor de la «kazarévusa»[5].

Sobre el estudiante griego Orestis Asteriadis, el protagonista de la novela, recae el honor de dar un discurso ese mismo día en Montparnasse, frente a la tumba de Koraís, ante los estudiantes griegos de París. Está en proceso de escritura de su tesis, intitulada «Nuevo Testamento», que tiene como objetivo crear una nueva religión y una nueva ética («con nuevas bases, totalmente científicas», según escribe Kazantzakis en la página 51). La protagonista de la novela, Jrisula, me hace recordar (mientras Orestis se dirige a sus compatriotas, pp. 54-55) el momento de La última tentación (novela del escritor griego, publicada en 1955), en el que un ángel hace bajar a Cristo de la cruz para que, en lugar de morir en ella, pueda experimentar la vida marital junto a María la Magdalena. En este caso, la vida en común de Jrisula y Orestis estaría en una habitación llena de libros a la que el ruido de la calle apenas llegaría. En ese discurso, Orestis ofrece una arenga revolucionaria y menciona el nombre de Rigas Fereos[6]. La reacción de los asistentes al homenaje es dispar, aunque en su mayoría negativa. Las alusiones a Newton, a Darwin y a Spencer en relación con una posible ciencia de los sentimientos, una nueva religión, no hacen más que provocar la ira y la risa de sus compatriotas, mucho más aficionados a las partidas de cartas en los cafés y los escarceos amorosos sin compromiso. La lluvia viene a interrumpir su discurso. Esa naturaleza, tan presente en el libro desde el comienzo, invierte la nostalgia por la naturaleza griega de las primeras páginas y le muestra toda la hostilidad de la que es capaz, reflejo de la de algunos de sus propios compatriotas, que consiguen clavarle en la espalda un cartel con la leyenda «SE ALQUILA». Es el momento en que Orestis y Jrisula deciden marcharse del cementerio.

Éstos son los acontecimientos que marcan el comienzo de la novela, escrita diecinueve años después de la muerte mental de su maestro Nietzsche, que en 1889 perdió la razón en Turín. La novela no fue escrita en Grecia, sino en París, lo cual implica un elemento autobiográfico que a su vez le permite ejercer una gran objetividad en la observación de la enorme cantidad de cambios políticos, sociales, lingüísticos que experimenta su joven país en esa época, antesala de su entrada en diversas guerras en los Balcanes para recuperar territorios y de una catástrofe, la de Esmirna y Asia Menor (1922), que todavía es una herida abierta en el recuerdo colectivo de Grecia.


[1] Las Ediciones Kazantzaki publicaron la novela Σπασμένες ψυχές, cuya edición incluye un prólogo de Pátroklos Stavru; una lista de las obras de Kazantzakis que él mismo elaboró, para su candidatura al Premio Nobel; una introducción del profesor Vaguelis Azanasópulos; unas enjundiosas notas de Evaguelía Sofianú; y varios fragmentos de la novela publicados en la revista Noymás.

[2] El griego normativo, la lengua popular, viva, la que se habla y se escribe actualmente en Grecia y en Chipre.

[3] Día de fiesta nacional en Grecia, en el que se recuerda el comienzo de la revolución contra los turcos, que tuvo lugar en 1821.

[4] Creta fue parte del Imperio Otomano hasta 1897 (Kazantzakis fue súbdito de tal imperio hasta los catorce años). Hasta 1908, año en que se unió a Grecia (y en el que Kazantzakis escribió esta novela), fue un estado independiente.

[5] La lengua griega libre de influencias turcas, contrapuesta a la «dimotikí», la lengua popular (que asume esas y otras influencias) que, tras fuertes debates que duraron más de un siglo, es la que tiene vigencia hoy en día.

[6] Rigas Fereos (1757-1798), escritor griego, es considerado uno de los precursores de la revolución griega. Junto con otros partidarios de esa misma causa, fue torturado y ejecutado por los turcos en Belgrado. Sus cuerpos fueron arrojados al Danubio. Sobre algunas de las ideas de Rigas Fereos (también llamado de Velestino), vidEl espacio insular griego en la visión y la obra de Rigas de Velestino» de Isabel García Gálvez.

EFTIJÍA PANAYIOTU – DOS POEMAS

“gran jardinero”, libro de Panayiotu al que pertenecen estos dos poemas

 
Traducción: Mario Domínguez Parra
 
palabras inefables
 
temo la lechuza en tu garganta
las palabras inefables, antes del incendio
nuestros ascensos como libros a anaqueles,
trayectos mentales, miradas de enamorados,
y todos los sueños que despiertan por las noches,
gatos errabundos.
 
las palabras que suenan como sanguijuelas
los «así es la vida», los «¿qué le vamos a hacer?»
los húmedos pañuelos de papel, las letras rasgadas
las fotografías calientes y las movidas
remembranzas, ramblazo; el mañana sin fin.
 
la obsoleta lechuza en tu garganta
el desgarro de mis sueños
el apuñalamiento de la mujer
en mí: recordaste quiero muerte
 
mi sombra.
 
 

ανείπωτες λέξεις
 
φοβάμαι την κουκουβάγια στο λαιμό σου
τ’ ανείπωτα λόγια, πριν απ’ τον πυρπολισμό
τις αναβάσεις μας σε ράφια σαν βιβλία,
διανοητικές ανταλλαγές, ερωτευμένων ματιές,
κι όλα τα όνειρα που ξυπνούν τα βράδια,
περιπλανώμενες γάτες.
 
τα λόγια που ηχούν σαν βδέλλες
τα «έτσι είν’ η ζωή», τα «τι να κάνουμε;»
τα υγρά χαρτομάντιλα, τα σκισμένα γράμματα
τις φωτογραφίες τις ζεστές και τις κινούμενες
μνήμες, μνήμα· το αξημέρωτο αύριο. 
 
η σκουριασμένη κουκουβάγια στο λαιμό σου
το σπάραγμα των ονείρων μου
η κατακρεούργηση της γυναίκας
εντός μου: θύμησες θέλω θάνατος
 
η σκιά μου.
 
la metafísica de la tristeza
 
es mi yo
tras la Dormición el animal domesticado  
la instantánea del alucinamiento
hacia el mundo ignoto
y la desesperanza
una pesadilla que no despierta
excepto en tu pensamiento.
 
es tu yo
el fraude de las visiones infantiles
el sueño sin fin del deseo
que cae triste en la zanja,
el lugar inconcebible del dolor
–la lógica ante el confinamiento–
cuando veo y vuelvo a ver desde un espejo
que tu apariencia se apaga, mi afán se tuerce
frente al vano razonamiento.
–invitación a la santidad–
 
η μεταφυσική της δυστυχίας
 
είναι το εγώ μου
το ημερωμένο ζώο κατόπιν κοιμήσεως
το στιγμιότυπο της παραίσθησης
μπρος στον άγνωστο κόσμο
και η απελπισία
ένας εφιάλτης που δεν ξυπνά
παρά μόνο στη σκέψη σου.
 
είναι το εγώ σου 
η παραχάραξη των παιδικών οραμάτων
ο ατέρμων ύπνος της ηδονής
που πέφτει στο χαντάκι λυπημένη,
της οδύνης ο τόπος ο ακατανόητος
–η λογική προς κάθειρξη–
όταν κοιτώ και ξανακοιτώ απ’ ένα κάτοπτρο
τη θωριά σου να σβήνει, ο μόχθος μου σκύβει
μπρος στη μάταιη εξήγηση.
 
–κάλεσμα αγιοσύνης–
 

EFTIJÍA PANAYIOTU – EL SÍNDROME DE JERUSALÉN

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Traducción: Mario Domínguez Parra
 
el síndrome de Jerusalén
 
 
llega el día en que todo se apaga.
sobre los ojos un velo, los envuelve la luz,
y con el camisón camino acróbata sobre las verjas.
ya no temo las alturas, no temo el vacío,
el vértigo extiende las manos hacia el cielo
y se mide con las nubes.
 
llueve el Meteorólogo.
 
(bebemos
lluvia, nos agarramos con fuerza, los cuerpos célicos
y arco la música y los botones de par en par en el
piélago)
 
será el agua; perturba mi sueño. 
salado. muy salado; sangre para las sábanas.
por mucho que busques no lo hallarás.
muchachita, no aquí. no con él
 
mis nervios din-don una bóveda.
cuerpo que sacudes, salva.
mar, sálvame.
 
nado hacia la costa de nuestra utopía.
una tensa línea en el mapa nos separa.
el templo entre nosotros; escombros en-
tre nosotros, occidental muro de lágrimas.
 
nunca en las llamas de detrás.
(civilización)
 
si alguna vez quisieras enseñarnos recuerda nuestro kipá (1)
y si quieres saber tu enfermedad, mira, nos hemos puesto
el vestido de boda de mamá esgrimiendo las rejas, amor
masculino y femenino, aullando amor, nosotros solo amor
 –habíamos esparcido.
 
 
Nota de la autora
 
(1) Kipá:  gorrito judío tradicional. Símbolo de humildad. 
 
 
 
το σύνδρομο της Ιερουσαλήμ
 
έρχεται η μέρα που όλα σβήνουν.
στα μάτια μια μαντίλα, τα τυλίγει το φως,
και με τη νυχτικιά βαδίζω πάνω στα κάγκελα ακροβάτης.
δεν φοβάμαι πια το ύψος, δεν φοβάμαι το κενό,
ο ίλιγγος ανοίγει χέρι προς τον ουρανό
κι αναμετριέται με τα σύννεφα.
 
βρέχει ο Μετερεωλόγος.
 
(πίνουμε
βροχή, πιανόμαστε σφιχτά, τα σώματα ουράνια
και τόξο η μουσική και τα κουμπιά ορθάνοιχτα στο
πέλαγος)
 
το νερό θα ’ναι· αναστατώνει τον ύπνο μου.
αλμυρό. πολύ αλμυρό· αίμα για τα σεντόνια.
ψάξε-ψάξε δεν θα τον βρεις.
κοριτσάκι, όχι εδώ. όχι μ’ αυτόν
 
τα νεύρα μου ντιν-νταν θόλος
σώμα που σείεσαι, σώσε.
θάλασσα, σώσε με.
 
κολυμπώ στην ακτή της ουτοπίας μας.
μια τεταμένη γραμμή στο χάρτη μας χωρίζει.
 
ο ναός στ’ ανάμεσά μας. συντρίμμια τ’ ανά-
μεσά μας, τείχος δακρύων δυτικό.
 
στις φλόγες πίσω ποτέ.
(πολιτισμός)
 
αν κάποτε θελήσεις να μας μάθεις θυμήσου το Kippah (1) μας
και αν θες να μάθεις την αρρώστια σου, δες, έχουμε ντυθεί
με της μαμάς το νυφικό κραδαίνοντας τα κάγκελα, αρσενική
και θηλυκή αγάπη, αλυχτώντας αγάπη, εμείς μόνο αγάπη
– είχαμε σκορπίσει.
 
 
Σημειώση της ποιήτριας
 
(1) Κιπά. Το παραδοσιακό εβραϊκό σκουφάκι. Σύμβολο ταπεινοφροσύνης.