NIKOS KAZANTZAKIS – FRAGMENTO DE “LA ÚLTIMA TENTACIÓN” (II)

Traducción: Mario Domínguez Parra

Hoy Mateo, por vez primera, dio claramente con el lugar donde tiene que comenzar y la manera en que tiene que acometerse la vida y milagros de Jesús: antes que nada, dónde nació, quiénes eran sus padres y sus abuelos, catorce generaciones; nació en Nazaret de padres pobres, José el carpintero y María, hija de Joaquín y Ana. Cogió entonces la pluma, Dios crascitó en él para iluminar su mente y para darle fuerza; pero, mientras comenzaba a trazar bellamente las primeras palabras sobre el papiro, su mano se puso rígida; el ángel se la había apartado y escuchó un enojado batir de alas en el aire; y escuchó dentro de su oído una voz de trompeta: «¡Hijo de José no! ¿Qué dice el profeta Isaías?: “Contemplad, la virgen custodiará y dará a luz a un niño”. Escribe: María era virgen, el arcángel Gabriel descendió a su casa, antes de que un varón la tocara, y le dijo: “¡María, llena eres de gracia, el Señor es contigo!” y su seno recogió el fruto inmediatamente. ¿Oíste? ¡Escribe eso! Y no en Nazaret, no nació en Nazaret; recuerda al profeta Miqueas: “Y a partir de ti, Belén, diminuta entre las miríadas de Judea, germinará El que reinará en Israel, cuya raíz se agarra a la eternidad”. En Belén, por tanto, nació Jesús, y en un establo; ¿qué dice el infalible salmo?: “Lo sacó del establo, donde se amamantaba a los corderos, para hacerlo pastor en los prados de Jacob”. ¿Por qué te detienes? ¡Liberé tu mano, escribe!». Pero Mateo se enfadó; se volvió hacia el ala invisible a su derecha, gruñó en voz baja, para que los Discípulos que dormían no lo oyeran: «¡No es verdad, no quiero, no escribiré!». Una risa socarrona se escuchó en el aire y una voz: «¿Qué entiendes tú, barro, por verdad? Siete andamios tiene la verdad, en el piso más alto la verdad de Dios se sienta en el trono, y ésta no se parece a la verdad del hombre; esta verdad, Mateo Evangelista, te la dictaré al oído; escribe: “y llegaron tres Reyes Magos, siguiendo una gran estrella, para postrarse ante el recién nacido…”».

El sudor caía como chuzos por la frente de Mateo. «¡No escribiré! ¡No escribiré!», gritó, y su mano temblaba y escribía.

Jesús escuchó, mientras dormía, la lucha de Mateo; abrió los ojos; bajo el candil lo vio bajar la cabeza, resollando mientras la pluma corría furiosa sobre el papiro, que crujía como si se fuera a romper.

—    Mateo, hermano —le habló en voz baja—, ¿por qué gruñes? ¿Quién está sobre ti?

—    Rabí —respondió mientras corría su pluma—, no me preguntes, tengo prisa; duerme.

«Estará Dios sobre él», se olió Jesús, y cerró los ojos, para no perturbar la sagrada posesión.

Νίκος Καζαντζάκης, O τελευταίος πειρασμός,

Αθήνα, Εκδόσεις Καζαντζάκη, 1997, pp. 354-356.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Δικές μου μεταφράσεις. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a NIKOS KAZANTZAKIS – FRAGMENTO DE “LA ÚLTIMA TENTACIÓN” (II)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s