MARIO DOMÍNGUEZ PARRA – LA POLICÍA DODECAFÓNICA Y LOS ΚΕΙΜΕΝΟΠΑΡΑΒΑΤΕΣ (II)

El segundo término del título de este texto, κειμενοπαραβάτες[1], es un neologismo en lengua griega moderna, que acuñé teniendo en consideración el modo de proceder en la creación de neologismos que siguió Nikos Kazantzakis en su poema épico La Odisea, continuación del poema homérico.

En Grecia, durante el siglo XIX y parte del XX, hubo una violenta controversia lingüística en el que partidarios de la καθαρεύουσα[2] y de la δημοτική[3] se enfrentaron, en ocasiones, de manera violenta. Con el neologismo me refiero a los primeros, a los garantes de la pureza lingüística, que buscaban, entre los textos, piojos anti-canónicos que expurgar.

Al hilo de esta controversia, Anna Fragudaki[4], en su libro La lengua y la nación 1880-1980: cien años de luchas por la auténtica lengua griega (Η γλώσσα και το έθνος 1880-1980: εκατό χρόνια αγώνες για την αυθεντική ελληνική γλώσσα, Αθήνα, Εκδόσεις Αλεξάνδρια, 2001) trazó un certero retrato de las dos partes implicadas. En el capítulo «Dos lenguas, dos ideologías nacionales», Fragudaki presenta las dos partes en conflicto.

Primero, sobre el autor de Mi viaje («Το ταξίδι μου»), Yannis Psijaris[5], ardiente defensor del griego normativo: «Reivindica también la “ciencia” como base de la prosperidad nacional; denuncia a los “maestros”; el sistema educativo del país, “el falso aprendizaje de la escuela” que “arruina las mentes más vigorosas”, mientras que “si les enseñaran ciencia y verdad, ¡cuántas personas diligentes tendríamos hoy en día!”» (Fragudaki, op. cit., p. 127). La variedad artificial y artificiosa del griego suponía un paraíso para una minoría enclavada en su Olimpo de anhelos que emanaban de Bizancio, de la época helenística y de la Grecia Clásica y Arcaica. Muchos de los textos que producían las ciencias y las humanidades (por no hablas de documentos legales o estatales) estaban escritos utilizando la norma purista del griego, dejando fuera a una gran parte de la población griega del acceso a la vida intelectual del país, a todos los niveles. Un poco más adelante, Fragudaki prosigue con las reivindicaciones de Psijaris: «Denuncia el nacionalismo de la incuria y de la retórica que no tiene resultado. Fulmina a aquéllos que “calculan cuándo tomarán la Ciudad[6], cuentan cuántos dativos consiguen decir o escribir cada día […]. Limpian la lengua. Sin embargo, lloran por las islas y tu corazón no soporta escucharlos”» (op. cit., p. 129). Por y «en el centro de un círculo de islas».

En las antípodas estaban los defensores de la norma purista del griego: «Por otra parte, en el bando lingüístico contrario, Yorgos Mistriotis[7], que batallaba para que el artículo en pro de la norma purista del griego se incluyera en la Constitución, exclamará con apasionada exasperación en 1911, “en el aula magna de la Universidad Nacional”: “los partidarios del griego normativo no son griegos”. A la batalla por la salvaguarda de la norma purista del griego la llamará lucha “sobre la disgregación y desaparición de toda la raza” y de manera apocalíptica llamará al griego normativo, entre otros epítetos injuriosos, “lengua servil”» (Fragudaki, op. cit., p. 129). Mistriotis no aceptaba una gnosis que subiera y bajara como un ascensor recogiendo viajeros de diversos lares, lenguas o variedades de la misma lengua, tradiciones dispares. Todo lo que no fuera «verdaderamente» griego (según sus cánones diacrónicamente lancelotistas) era gentil e implacablemente tachado de cualquier manuscrito o texto impreso.


[1] «Quebrantatextos».

[2] Norma purista del griego (vid. Aléxandros Magridis-Pedro Olalla, Το νέο ελληνοισπανικό λεξικό): la lengua «pura», «limpia», libre de influencias turcas sobre todo, directa heredera cultural de Bizancio y de la Antigua Grecia

[3] Griego normativo (vid. Aléxandros Magridis-Pedro Olalla, Το νέο ελληνοισπανικό λεξικό): la lengua viva, popular, metamórfica, con las influencias turcas, que afortunadamente acabó imponiéndose.

[4] Anna Fragudaki es profesora de Sociología de la Educación en la Facultad de Pedagogía de la Universidad de Atenas. Fue profesora además de la Universidad Rene Descartes-Paris V.

[5] Yannis Psijaris (Odesa, 1854 – París, 1929): lingüista, literato, dramaturgo y profesor universitario griego. Fue «el protagonista del movimiento espiritual para la imposición del griego normativo (la lengua popular)» (vid. Diccionario de literatura neogriega, «Λεχικό Νεοελληνικής Λογοτεχνίας», Aθήνα, Πατάκη, 2008, p. 2409).

[6] En Grecia todavía se refieren a Estambul como Κωνσταντινούπολη o simplemente «Η Πόλη» («La Ciudad»), aunque el nombre actual, Estambul, viene del griego («στην πόλη»: «a la ciudad» o «en la ciudad»).

[7] Yorgos Mistriotis (Trípoli, Grecia, 1839 – Atenas, 1916) fue un filólogo y profesor universitario. Se ocupó de la edición de obras de autores griegos antiguos. Defensor a ultranza de la norma purista del griego.  «Protagonizó las manifestaciones que tuvieron lugar en Atenas con el pretexto de la representación de la Orestíada de Esquilo en el Teatro Vasilikón en comedida norma purista (Ορεστειακά, 1903) y de la traducción de Evaguelíu a la lengua popular (Ευαγγελικά, 1901)» (vid. Diccionario de literatura neogriega, p. 1439).

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